EL SUR TAMBIÉN EXISTE







"Pero aquí abajo abajo,cerca de las raíces,es donde la memoria ningún recuerdo omite. Y hay quienes se desmueren y hay quienes se desviven y así entre todos logran lo que era un imposible. Que todo el mundo sepa que el Sur también existe" Mario Benedetti.


"Un escritor es algo extraño. Es una contradicción y también un sinsentido. Escribir es aullar sin ruido" M. Duras http://t.co/


martes, 28 de mayo de 2013

RELATO LIBROS VEO “ CARTA A FEDERICO SOTELLO” Ana María Manceda


                  
    RELATO  LIBROS VEO  “ CARTA A FEDERICO SOTELLO”
Ana María Manceda

                  Necesito decírtelo, necesito gritártelo, porque sino el asco que sentí ayer por la tarde puede envenenar mi cuerpo y enfermarme. ¡Cómo en un instante se nos puede derrumbar la imagen de una persona que por años fue construyendo, ladrillo por ladrillo, una personalidad de marketing!
                   En mi inocencia y mi amor jamás hubiera dado cabida a la mínima sospecha de tus acciones, Sí, veía a veces un brillo  extraño en tus ojos cuando alguna nueva amistad podía brindarte algún beneficio, alguna ventaja. yo me decía Qué ser extraordinario  es Federico Sotello, a pesar que estas personas no satisfacen sus expectativas espirituales, de que manera tierna y considerada los atiende. Aceptabas alegremente sus invitaciones y ahí íbamos a pasar un fin de semana a sus casas de campo. Solamente un espíritu muy rico puede adaptarse a soportar gente tan ligera y diferente a nuestras costumbres. Qué escalones  bien pensados has ido construyendo para subirlos lentamente y que aguantaran el peso de tu ambición, de tu estúpida ambición.
                   En el último tiempo veo, capto señales muy tenues, que me fueron derrumbando. Ya tu última actitud frente a mi madre enferma me dejó un resabio de amargura, que aunque buscara excusarte, no pude superar. Me dejaste sola, espiritual y materialmente. Al morir tu esposa, mi madre, usaste la tristeza y una compostura soberbia para que la gente admirara tu dignidad ante la desgracia. Quizás por eso decidí ir a la ceremonia de tu consagración. Quería ver de cerca la puesta en escena, con el teatro rutilante, tu postura de político progresista. Cuando juraste por Dios y por la Patria me dije Pobre dios y pobre Patria y te miré. Aún no sé como entre la multitud encontraste mi mirada, yo intuí que captaste mi mensaje ¡ Nunca me imaginé que llegarías a esto! Yo, Karina Sotello ¡Tú hija! comenzaré a andar sola. Algo es positivo, heredo tu fortaleza y tu constancia, pero la usaré para construir un destino auténtico, sin falsedades. Quizás con el tiempo comprenda y deba admitir que igualmente te amo. Ahora no puedo.
                                                                           KARINA.


jueves, 16 de mayo de 2013

SOY TRANSPARENTE. Ana María Manceda

 Soy transparente no porque sea bella etérea, luminiscente,
 soy transparente porque soy mamá de un hijo adolescente.
 El vaga por la casa repartiendo de forma dadivosa; calzones, medias, zapatillas.
 Soberbia juventud sonámbula, no me ve, no me oye
 pasa a mi lado de figura de fantasma, dejándome la estela del perfume a esperanza,
 y se prende mi amor en ese aroma.
Yo sé que estoy sembrando semillas que germinarán cuando él sea padre,
 mientras tanto desde mi transparencia,
 armo todo los días este hogar de plantas perros y gatos.
 Soy transparente tengo un hijo adolescente,
 pero sé que en la historia de mi vida esto es solo un rato. ***

POESÍA PALMERIANA( ALICANTE. ESPAÑA):POETAS ARGENTINAS; Poemas de Ana María Manceda

POESÍA PALMERIANA: Poemas de Ana María Manceda

viernes, 3 de mayo de 2013

EL LOCO DE LAS ESTRELLAS. ANA MARÍA MANCEDA

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“EL LOCO DE LAS ESTRELLAS”   ANA MARÍA MANCEDA
En Antología “ Mundo poético” 2003.Bs.As                                                                                                                                  

                          Por primera vez en mi vida me siento mortal. Ahora viajo por la cornisa de mi destino presintiendo el abismo de la muerte ¡ Yo, que creí estar cerca de Dios! Año tras año entre las paredes del laboratorio; fórmulas, telescopios, complejos sistemas computarizados. Las madrugadas nos sorprendían a Ricardo y a mí, analizando, discutiendo, filosofando sobre la extraordinaria energía que captábamos a millones de años-luz. Necesito contarlo, dejarlo escrito, porque lo que me ocurrió demuestra que el poder más asombroso que tiene el hombre es lograr gobernar su mente, irónicamente con mi cerebro tan trabajado no lo pude hacer. He comprobado que un linyera tiene más sabiduría y equilibrio para errar por este mundo que mi propia persona.


                         Hace seis meses mi colega y amigo murió, la ciencia tan avanzada no pudo con su enfermedad. En el momento de su muerte sentí el colapso de mi vida. El dolor que experimenté fue tan terrible que trataba de enmascararlo, evaluando de manera sistemática el poder de los virus, esas partículas que son un eslabón entre los seres vivos y lo inorgánico y de cómo pudieron vencer un cerebro tan evolucionado como el de Ricardo. Nosotros, hombres de la ciencia, estábamos cerca de llegar a la comprobación de la Singularidad del Universo. Estos estudios nos elevaban a una claridad de pensamiento que rozaba la religiosidad, sentíamos que estábamos cerca del secreto de Dios. Luego, todo se derrumbó, fue nuestro propio Bing- Crasch.
                      Pasaron los meses, el trabajo quedó estancado, ya no podía seguir solo. Comencé a deambular por la ciudad. No sé por qué extraña razón evadía los lugares mundanos y glamorosos para internarme en las zonas más oscuras, insondables, miserables de la noche. Yo, que venía de un universo que brillaba desde el origen del todo, me arrastraba en la oscuridad total, pero a la vez sentía el impacto de algo nuevo, asombroso. Comencé a sentir el dolor y el placer de mi carne, a experimentar la sensualidad de la obscenidad. Me rebelé contra mi estilo de científico atildado y fui logrando cambios en mi aspecto antes de vagabundear por la zona prostibularia de la ciudad, hasta conseguir una verdadera metamorfosis. Mi mujer y mis hijos no notaron mi transformación, para ellos yo seguía hasta el amanecer con el rito de la investigación. Y,  a mi manera, estaba descubriendo no el origen del universo, sino lo que pasa en la vida  subterránea de nuestra sociedad.
                   Llegaba a mi hogar con un agotamiento total. Me dolían las piernas por los tacones altos, la cara me ardía de tanto fregarla para sacarme el maquillaje y el sentido de culpa por la vejación sexual comenzó a ser reemplazada por el placer. Perdí el temor al rechazo social y cada noche era un desafío, no quería ni justificarme ni culparme. Era dueño de mi  vida, de mi destino. A veces, en soledad me preguntaba si no estaba en la búsqueda del desafío final, la muerte. Conocí el cinismo, la mentira, la abyección. Cuando el cansancio me vencía y un atisbo de angustia comenzaba a germinar, buscaba a mi nuevo amigo, el linyera y juntos recostados sobre el puente, paliando el frío de la noche con un té caliente al lado de una pequeña fogata, mirábamos las estrellas. Me admiraba su sapiencia empírica  respecto al cosmos. Pude saber de bellezas y conocimientos que jamás hubiera sospechado. Pero estos momentos especiales terminaron a los pocos meses,  mi  amigo decidió seguir por otros caminos. No tengo más deseos de escribir, vacié mi existencia.
                   Con el tiempo Alberto desapareció, la búsqueda por parte de la familia fue angustiosa. El mundo científico quedó conmocionado. Mientras esto ocurría, los linyeras se reunían bajo el puente, como en congreso, para escuchar las historias del vagabundo sobre la amistad y las constelaciones. La harapienta comunidad lo llamaba  “ El loco de las estrellas”
                   Un invierno muy crudo el vagabundo fue hallado muerto. Entre sus harapos sólo tenía un cuaderno con extraños relatos sobre la muerte de un  tal Ricardo, datos del  cosmos, apuntes sobres virus y una foto en la que se veían a dos científicos de espaldas mirando una gigantografía en la que se destacaban estrellas muy brillantes. Curiosamente, algunas constelaciones parecían figuras de ángeles mutilados.***