EL SUR TAMBIÉN EXISTE







"Pero aquí abajo abajo,cerca de las raíces,es donde la memoria ningún recuerdo omite. Y hay quienes se desmueren y hay quienes se desviven y así entre todos logran lo que era un imposible. Que todo el mundo sepa que el Sur también existe" Mario Benedetti.


"Un escritor es algo extraño. Es una contradicción y también un sinsentido. Escribir es aullar sin ruido" M. Duras http://t.co/


domingo, 27 de noviembre de 2016

ANA MARÍA MANCEDA LAS NUBES DE HILARIÓN. cuento MENCIÓN DE HONOR.2016

ANA  MARÍA  MANCEDA

LAS NUBES DE HILARIÓN                                          
  



                " Nunca te lo pude contar mamá, tenía miedo, pensarías que estaba loco y quién sabe a cuántos médicos más me llevarían. Estoy harto del comentario del vecindario « ¡Este chico es un autista, nunca habla!» Pero soy muy feliz mamá, a mi manera, pero muy feliz. ¿Por qué ser autista es no comunicarse con otros humanos? Yo me comunico con otros seres vivos y  con energías que otra gente no puede captar. Tengo mi universo, y son mis libros, mis correrías por la meseta, mi contemplación del cielo, mis rocas, las aguas que corren por el dique que papá diseñó. Recuerdo tu cara de espanto mamá, cuando me viste jugar con las manos atrapando lo invisible en el aire  y vos te pusiste a llorar. Sí, yo tengo mi mundo, siento placer observando a las   abejas, es  maravilloso ver el ritual  donde  honran  al sol.  Leí mucho sobre las costumbres y organización de estos insectos, es misterioso y complicado ¿Qué influencia ejercen estos rayos sobre su comportamiento social? En  el mismo grupo existen individuos solitarios y gregarios como la colmena. ¿Por qué yo debo ser como los otros humanos?  Y papá, su mirada es rara, no de espanto sino de derrota, hubiera querido tener un hijo sociable, brillante. Justo le ocurre a él, tan lógico, también reservado pero hasta lo correcto. Tuve suerte, nacieron los mellizos y ustedes no tenían tiempo ni para hablar de sus historias, vos  docente y papá supervisando  la construcción del dique. Me sentí  orgulloso de la llegada de mis hermanos y también  me sentí mucho más libre  ¡Déjenme observar la danza de las abejas guiadas por los rayos del sol que yo solo puedo ver!  ¡Déjenme observar el  color que toman las aguas que se evaporan, jugando a ser millones de microscópicos prismas;  la transpiración de los árboles; la formación de las nubes; la caída de las primeras y minúsculas gotas que anteceden a la lluvia; sentir el rumor que produce en los arbustos el agua del suelo que va absorbiendo por sus raíces   ¡ Déjenme imaginar el Océano que cubrió estas tierras, por favor, no necesito hablar, son lo que más amo, son  la energía de mi eternidad. Solo quiero ser".
Hilarión dejó de escribir, cerró su cuaderno, se tomó la cabeza y así quedo casi toda la noche.
Comentarios de los vecinos «¡Es muy callado! ¡Es hermoso, con esos rulos rubios y esa mirada desconsolada ! ¡Pobrecito, parece como perdido en este mundo! ¡Y tan buenos padres que tiene, gente tan bien!  ¡Pero hace las tareas a la perfección! ¡Suerte que la madre consiguió que le tomen exámenes escritos, claro al ser docente supo como exigir a las autoridades, de tonta no tiene un pelo,  porque los orales  serían imposible, sin embargo los exámenes son brillantes!¡Pero no habla!   ¡Es autista!»
                 Vivir en un pueblo, en plena meseta patagónica, donde el viento sopla siempre, con temperaturas extremas por su clima desértico, casi aislados, hace que la gente originaria del lugar  sea reservada y observadora. Hilarión nació en un hospital público de la ciudad más cercana donde vivían sus padres, sus cuidadoras fueron gente oriunda de la zona y le dieron todo el afecto y comprensión hacia un bebé que nació en circunstancias complicadas y antes de cumplir los meses establecidos para un buen nacimiento.

 Los padres de Hilarión llegaron con la   energía de la juventud a formar su hogar en esas perdidas tierras patagónicas. Él, ingeniero, fue designado para supervisar la construcción del dique que daría riego artificial a  ese pequeño pueblo, aprovechando la fuerza de un milagroso río que crecía desmesurado en la época de deshielo de las altas montañas. Su madre daba clases en una escuela rural. La vida de Hilarión transcurría entre el hogar, simple y confortable,  la escuela y sus paseos por los alrededores del dique. Desde la niñez hasta la pubertad vio la transformación del paisaje, con el regadío aparecieron los verdes en las orillas de la zona donde el río era embalsado. Surgieron las huertas, los frutales y la  variedad de hierbas aparecidas por la humedad  que se formaba en la tierra y la  atmósfera, producto  del ciclo del agua. Él disfrutaba de sus libros, sus rocas. Al fondo de la casa su padre tenía una pequeña huerta, la organizó en forma diagonal al terreno para protegerla de la dureza del clima y sembró las verduras según la incidencia del sol. En un espacio del terreno, Hilarión  colocó en forma armoniosa sus piedras, era su jardín de rocas, las coleccionó durante los paseos por las colinas cercanas, las clasificaba según su criterio  del  desarrollo de los cristales y las distribuyó en distintos lugares del jardín. La cuestión era que la luz se reflejara con la mayor intensidad posible. Hacia la zona de sombra dispuso las que no emitían reflejos pero las amaba de manera especial, tenían las huellas fosilizadas de antiguos animales marinos, prehistóricos habitantes cuando el mar ocupaba ese relieve.  Su mayor placer era ver como los rayos del sol iluminaban los cuarzos, los feldespatos, las micas. Fiesta de colores, podía estar horas mirando esa maravilla. Cuando nacieron los mellizos, aprovechaba el cansancio de sus padres y en las noches de luna llena se levantaba  sin hacer ruido y  a través de los vidrios de la ventana de la cocina, al calor de las brasas  de la cocina a leña, miraba como cambiaban los tonos de las radiaciones de las rocas.
                 Cercano a cumplir los quince años Hilarión comenzó a sentir una cierta vaguedad en su cuerpo, un desasosiego,  una premura, una sed de algo desconocido. Por esos días descubrió de pronto la presencia de Mayté, la hija del sereno del dique. En realidad la joven siempre había estado allí. Fue un deslumbramiento. Comenzó a mirarla, la chica feliz que Hilarión la tomara en cuenta, le alcanzaba piedras, refrescos o cualquier objeto placentero para él. Una tarde de verano lo encontró recostado en la zona aledaña al dique.¿Qué mirás Hilarión? El joven señaló las nubes, éstas se transformaban en formas distintas y tomaban el color del juego de las luces del sol. Era la hora que la noche viene parsimoniosa anunciando su presencia, es la hora del  violáceo, el color de los ojos de la incertidumbre. Ella se tiró a su lado, en silencio, sacudido todo su cuerpo por la belleza  del chico y del momento. Las manos de él comenzaron a recorrer el cuerpo de Mayté,  todo su cuerpo no alcanzaba para abarcar ese nuevo universo, por primera vez sus ojos no participaban. Instinto, pasión, jugaron sus sexos hasta quedar extenuados. Y las tardes de amor se repitieron, sin hablar, solo la complicidad del secreto. Y el verano pasó.
 Comentarios de los padres. «¡Está raro Hilarión! ¡Ya no lee tanto! ¡Parece que se olvidó hasta de su jardín de rocas! ¿Por qué no va en busca de sus piedras?»                                                                                         
   El otro día lo descubrí escuchando música, escondido, como si fuera un delito , comentó su padre.                                                                      
   Está en una edad delicada, pensá que ya es un adolescente, su cuerpo está cambiando, debemos ayudarlo , dijo su padre                                 
   ¿Cómo? La ciencia avanza, no podemos quedarnos con los brazos cruzados. Por suerte los mellizos están creciendo de forma normal, pero con el tiempo deberán afrontar las rarezas de su hermano y esto los va a marcar Opinó su madre
                 Una noche, el joven escuchó discusión y llantos en la habitación de sus padres. Algo extraño pasaba, ellos nunca discutían, era una pareja armoniosa, unida por amor y por la necesidad de fortalecerse ante la “enfermedad” de su hijo. Hilarión no sabía qué hacer, no se animaba ir hacia el cuarto de donde venía el conflicto. Se puso tenso, debía ser algo grave, no soportó, se levantó y fue hacia ellos, no iba a entrar, solo quería escuchar.                                                                                                                       No podemos hacer eso, él se crió aquí. ¿Qué haría en una gran ciudad? se sentiría perdido                                                                                                         
La decisión está tomada, la semana que viene llegan los ejecutivos de la Empresa, yo les envié una carta contando nuestra situación, cualquier técnico puede afrontar mi trabajo, yo puedo viajar y supervisar. Es estos años todo ha sido un éxito, hemos logrado lo planificado Sentenció su padre.                                                                                                                         Tengo miedo Se lamentó su madre.
Querida, debes afrontar la realidad. En la  Capital tendrá los mejores psicólogos. Sé que es un chico de inteligencia brillante, pero no puede seguir por el mundo con esa actitud autista. La gente ama, sufre, trabaja  ¿Qué pasará el día que nosotros no estemos?  ¿Quién lo cuidará, mantendrá?                                                                                                               No es tan simple, no sé si es cuestión de psicólogos, tengo el presentimiento como madre que es algo especial, un caso muy especial. Con  más razón, te repito, en la Capital están los mejores profesionales. Aquí lo han visto muchos médicos y no tuvimos ningún resultado.
Si, pero los estudios fueron en la Capital y tampoco tuvimos ningún resultado. Aquí él es feliz. Tiene esa expresión tan maravillosa. Él todo es luz.
                 Hilarión se fue alejando, sin darse vuelta, el espanto no le permitía ningún otro movimiento, llegó a su cuarto, caminando hacia atrás. Se tiró en la cama. El mundo le pareció de una desnudez absoluta.  Por primera vez supo lo que es el llanto desgarrado, hundió su cara en la almohada y en el sufrimiento halló que las lágrimas eran agua de mar.
                 El ambiente de la casa no fue el mismo, la tristeza se adueñó de las personas y del aire que la contenía. El verano iba terminado, las mañanas eran frescas pero aún muy iluminadas. Hilarión pasó ese tiempo, desde que escuchó a sus padres, como si se hubiera apagado. Se prometió que no se lo iba a permitir, sería  deshonrar la maravillosa vida que le fue dada. Tomó una copa y la llenó de agua, salió al patio, alzó la copa hacia el sol, como brindando con él.  El líquido incoloro tenía el poder de reflejar todos los rayos disipados en el aire, y lo bebió. Sintió que el sol entraba en su cuerpo, lo recorría, lo inundaba y saciaba esa misteriosa sed de la vida ¡ Qué otra cosa podía desear? Era Feliz.  Con la copa en la mano, vacía, fue hacia la zona del dique. Se recostó sobre las  hierbas donde amara a la única mujer que llevaría dentro de su ser por siempre. Beso el suelo que los cobijó, se levanto y siguió caminando,  sin rumbo, dando vueltas, como si imitara la danza de las abejas. De pronto sus ojos se iluminaron, un pensamiento, una decisión  le devolvió esa vida que se había apagado en ellos. A lo lejos vio  el caer de las aguas escapando del encierro del dique y fue hacia allí.
                 El agua bajaba como la juventud, tempestuosa, irreverente, seguiría su camino hacia el mar, en el trayecto encontraría la madurez, hasta llegar a él, sumisa y sosegada. Hilarión se tiró, no tuvo miedo ni sintió el frió del deshielo. Sabía que iba en busca de su propia madurez, de ahí al sol, de ahí a la eternidad, al principio del todo. Solo que quizás el destino existe, las sirenas de seguridad ulularon, el rescate de los bomberos  fue extenuante y milagroso.
              Y los años pasaron, las mesetas patagónicas reverdecen en la primavera por el vapor de las aguas del dique. Hilarión pasea orgulloso con Mayté y sus hijos, mostrando  a su familia la obra mágica de su padre.
                                          
**************Gratificante Mención de Honor de Ámbito de Escritores por mi cuento LAS NUBES DE HILARIÓN , trata sobre un chico que sufre un extraño comportamiento, cercano al autismo. Fue un concurso internacional 2015-16- Contenta y estimulada por este honor.-*******************************************************
         
 




viernes, 25 de noviembre de 2016

Cuento breve recomendado: “Un cuento muy corto”, de Ernest Hemingway



Cuento breve recomendado: “Un cuento muy corto”, de Ernest HePara escribir me retrotraigo a la antigua desolación del cuarto de hotel en el que empecé a escribir. Dile a todo el mundo que vives en un hotel y hospédate en otro. Cuando te localicen, múdate al campo. Cuando te localicen en el campo, múdate a otra parte. Trabaja todo el día hasta que estés tan agotado que todo el ejercicio que puedas enfrentar sea leer los diarios. Entonces come, juega al tenis, nada, o realiza alguna labor que te atonte sólo para mantener tu intestino en movimiento, y al día siguiente vuelve a escribir.

E.H.
Este relato responde en la realidad a la relación amorosa que Hemingwuay tuvo con la enfermera norteamericana Agnes von Kurowsky, a la que conoció mientras se recuperaba por lesiones en las piernas en el hospital de Milán, lesiones sufridas en el frente italiano durante la Primera Guerra Mundial.
M.D.R.

Cuento breve recomendado de Ernest Hemingway: Un cuento muy corto
En las últimas horas de una tarde calurosa lo llevaron a la azotea desde donde podía dominar toda la ciudad de Padua. Las chimeneas se perfilaban sobre el cielo. La noche tardó poco en llegar y entonces aparecieron los proyectores. Los otros bajaron al balcón, llevándose las botellas. Hasta donde estaban Luz y llegaba el bullicio. Luz se sentó en la cama. Estaba fresca y lozana en la noche cálida.
Luz cumplió el servicio nocturno durante tres meses y todos estaban contentos. Ella lo preparó para la operación, y aquel día le dijo en tono de broma: “Si no se porta bien le pondré un enema”. Después vino el anestésico y él no pudo decir disparates en aquel difícil momento. Cuando empezó a utilizar las muletas, solía tomar las temperaturas para que Luz no tuviera que levantarse de la cama. Había pocos pacientes y todos estaban enterados. Todos querían a Luz. Mientras regresaba por los pasillos, pensó en Luz, acostada en su cama.
Antes de que él volviera al frente, los dos fueron a rezar al Duomo. Estaba oscuro y en silencio, y había otras personas orando. Querían casarse, pero no había tiempo suficiente para las amonestaciones y ninguno de los dos tenía la partida de nacimiento. Vivían, en realidad, como marido y mujer, pero deseaban que todos lo supieran para no correr el riesgo de perder esa condición.
Luz le escribió muchas cartas que él recibió después del armisticio. Un día le llegaron al frente quince cartas juntas, y las leyó de cabo a rabo después de clasificarlas por fechas. Le hablaba del hospital y de cuánto lo quería. Le decía que no podía vivir sin él y que, por la noche,  lo echaba mucho de menos.
Después del armisticio acordaron que él volviera a su país para conseguir un empleo que les permitiera casarse. Luz no regresaría hasta que él tuviera un buen trabajo, y entonces se encontrarían en Nueva York. No iba a beber más, por supuesto, y no necesitaría ver a sus amigos ni a nadie en los Estados Unidos. Solamente obtener el empleo y casarse. En el tren que los condujo de Padua a Milán tuvieron una disputa porque la mujer no estaba dispuesta a volver en seguida. Se despidieron con un beso en la estación de Milán, pero el altercado no había concluido. Para él fue muy desagradable decirse adiós de esta forma.
Volvió a América en un barco que zarpó de Génova. Luz regresó a Pordonone, en donde se inauguraba un nuevo hospital. El lugar era solitario y lluvioso, y en la ciudad se hallaba acuartelado un batallón de arditi. Aquel invierno de tanta lluvia y barro, el comandante del batallón hizo el amor con Luz. Era la primera vez que ella conocía a un italiano. Por fin escribió a los Estados Unidos diciendo que lo suyo solamente había sido una chiquillada. Que lo sentía y que se daba cuenta de que probablemente él no podría comprenderlo, pero que quizá algún día la perdonaría y le agradecería aquello, y que esperaba casarse en la primavera siguiente. Que seguía queriéndole, pero que ahora comprendía que lo suyo solamente había sido una cosa de chicos. Que confiaba en que se abriera camino en la vida y que tenía plena confianza en él. Que estaba segura de que así era mejor para los dos.
El comandante no se casó con ella ni en la primavera siguiente ni nunca. Luz no recibió respuesta a la carta que envió a Chicago. Poco tiempo después él contrajo una gonorrea por culpa de una vendedora de la sección de pasamanería de un almacén con la que hizo el amor en un taxi, paseando por Lincoln Park.
Ernest Hemingway (Estados Unidos, 1899-1961)

“A Very Short Story

In Our Time, 1924, París

miércoles, 23 de noviembre de 2016

MENCIÓN DE HONOR PARA LA ESCRITORA DE SAN MARTÍN DE LOS ANDES. ANA MARÍA MANCEDA. CERTAMEN INTERNACIONAL DE ÁMBITO DE ESCRITORES 2015-16

Gratificante Mención de Honor de Ámbito de Escritores por mi cuento LAS NUBES DE HILARIÓN , trata sobre un chico que sufre un extraño comportamiento, cercano al autismo. Fue un concurso internacional 2015-16- Contenta y estimulada por este honor.-

lunes, 17 de octubre de 2016

La noche de la flor del cactus - Ana María Manceda.CRÍTICA LITERARIA

La noche de la flor del cactus - Ana María Manceda


El Independiente: La noche de la flor del cactus - Ana María Manceda

El IndepCOMPARTO CON MIS AMIGOS Y CONTACTOS LA CRÍTICA DE MI NOVELA " LA NOCHE DE LA FLOR DEL CACTUS" POR EL CRÍTICO LITERARIO Y ESCRITOR MEXICANO DANIEL ABREGÓ. SOLO SE LOS PRESENTO, PARA MÍ ES UN HONOR QUE HAYA DEDICADO SU TIEMPO, ENCONTRANDO LO POSITIVO Y NEGATIVO DE LA NOVELA. GRACIAS ESTIMADO COLEGA.-

Se agradece enormemente la explicación del momento que vive Argentina en los tiempos en que se desarrolla la novela, y es imposible el no hacer comparaciones con acontecimientos mexicanos como la masacre de Tlatelolco en 1968.
Se aprecia claramente la influencia en su obra de escritores latinoamericanos emblemáticos como Cortázar o Borges. El trasfondo científico de la obra es sólido, se nota que Ana María posee los conocimientos técnicos para expresarse con autoridad en materia ecológica.
En general es un libro bastante cuidado, muy bien trabajado y con personajes claros, definidos, aunque no entrañables. En mi opinión los personajes que más simpatía generan no son los protagonistas, sino algunos secundarios, como Victorio o Don Furiman.
A pesar de no ser uno de mis géneros o temáticas preferidas (novela con tintes de opinión política, con historia contemporánea), disfruté mucho leer “La noche de la flor del Cactus”, y aprendí muchas cosas que en la vida hubiera conocido.endiente: La noche de la flor del cactus - Ana María Manceda


La noche de la flor del cactus

La noche de la flor del cactus - Ana María Manceda


Nota general: 8.75/10

La juventud, en cualquier época, es siempre idealista, optimista, ansiosa y por lo tanto, un poco crédula. Nunca deja de pensar que se puede hacer algo para tener un mundo mejor, y es ese pensamiento en apariencia ingenuo, el que los lleva a sembrar las semillas para que las generaciones venideras (sus hijos o quizá sus nietos) recojan los frutos de aquellas lejanas e “inútiles” luchas.

En “La noche de la flor del Cactus” Ana María nos traslada a la Argentina de principios de los 70’s, donde la libertad de expresión juvenil no es algo de todos los días. Así es como nos adentramos en la lucha del día a día que enfrentan unos estudiantes de La Universidad de La Plata, los cuales no solo tienen en su agenda el aprobar sus materias y obtener buenas notas, sino que también están directamente involucrados en la pelea de sus derechos en el naciente gobierno republicano de Argentina.

En específico, seguimos al grupo de amigos de Flor, una estudiante de la licenciatura en Ecología (una ciencia recientemente aceptada en aquellas épocas)  que está llena de ideales, confianza, esperanza y amor (aunque este último no pueda manifestarse públicamente).

El otro protagonista es Román, profesor de Arqueología, esposo devoto y padre de gemelos, con un gran amor hacia los pueblos nativos de la Patagonia y una historia familiar un tanto oscura y terrible de relatar.

Ana María nos lleva de la mano a través de estos días tormentosos en la Argentina, mezclando las historias personales de Román y Flor junto con los acontecimientos y protestas civiles (con sus consiguientes dosis de represión) que tienen lugar en La Plata tras el anuncio de la implementación de un régimen democrático en el país sudamericano.

El estilo de Ana María es impecable, está muy bien cuidado, sin fallas ortográficas ni gramaticales, no abusa de las palabras complicadas y se preocupa por que el lector tenga todos los detalles e información suficiente para comprender el contenido mostrado en el libro.

Se agradece enormemente la explicación del momento que vive Argentina en los tiempos en que se desarrolla la novela, y es imposible el no hacer comparaciones con acontecimientos mexicanos como la masacre de Tlatelolco en 1968.

Se aprecia claramente la influencia en su obra de escritores latinoamericanos emblemáticos como Cortázar o Borges. El trasfondo científico de la obra es sólido, se nota que Ana María posee los conocimientos técnicos para expresarse con autoridad en materia ecológica.

En general es un libro bastante cuidado, muy bien trabajado y con personajes claros, definidos, aunque no entrañables.  En mi opinión los personajes que más simpatía generan no son los protagonistas, sino algunos secundarios, como Victorio o Don Furiman.

A pesar de no ser uno de mis géneros o temáticas preferidas (novela con tintes de opinión política, con historia contemporánea), disfruté mucho leer “La noche de la flor del Cactus”, y aprendí muchas cosas que en la vida hubiera conocido.

Ahora, lo malo (en mi opinión, desde luego) de la obra de Ana María:

  • Los momentos emotivos y emocionantes: Quedan a deber. Son fugaces, sin detalle, no se manejan con el mismo estilo de la obra. Los ataques a los estudiantes, los acontecimientos críticos, los momentos decisivos, todos son narrados con frialdad y hasta con cierta prisa. Me sorprendió sobretodo en el deceso de Pedrito. Apenas unos renglones para narrar un suceso DEFINITIVO en la obra, cuando en contraste, el paseo de los “Ginkgo Biloba” mereció mucho más texto y detalles.


  • Los rodeos: es clásico en muchos autores latinoamericanos está tendencia a saturar al lector de detalles, contar historias paralelas, incluir subtramas, alejarnos del contexto principal, todo en aras de que comprendamos que la historia trascurre en un mundo mucho más grande del que ocupan las páginas. A algunos les gusta.  A mí no, en lo particular hasta me aburre. Durante algunos momentos de mi lectura me sentí abrumado por tantas cosas a las cuales hacerle caso, y dudé en diversas ocasiones que la vida de Román y Flor fuera de verdad el auténtico eje de la historia.


  • El final: El título sugería un final de gran simbolismo, con una enorme carga de verdades develadas, emociones desatadas y la belleza del cambio que surge al florecer algo. Pero no paso así. El florecimiento del cactus fue otro acontecimiento que no terminó de conmoverme. Casi ocurrió en segundo plano. Y era a mí ver, el cuadro justo para terminar la obra, el símbolo perfecto de la transformación y la renovación. En cambio la carta que terminó el libro me pareció simplemente insuficiente.


  • Jorge: Parecía ser el “caballo negro”, el personaje de las posibilidades infinitas, aquel que encerraba un misterio enorme, uno que prometía unir a todas las historias en un solo hilo conductor. Lamentablemente no lo fue. Empezó siendo un misterio, y acabo siendo lo mismo. Está muy bien que para los personajes sea un elemento imposible de descifrar, pero no para el lector. Me sentí defraudado al terminar el libro y no saber quién era Jorge, ni cuáles eran sus motivaciones, ni porque nunca peleó por el amor de Flor.


¿Recomiendo leer a Ana María Manceda?

¡Claro! Es una escritora que simplemente no puedes dejar de pasar.  Es bastante profesional. Tuve que ser exageradamente crítico para encontrar “fallas” (que más bien son apreciaciones) en su obra. Tiene un excelente manejo de la narrativa, no escatima en detalles y se preocupa por que el lector se haga con todos los elementos necesarios para entender, razonar y disfrutar su obra.

Además, su libro es ¡Gratis! , si decides darle una oportunidad (que deberías hacerlo) puedes descargar su obra inmediatamente con solo dar clic al siguiente enlace:


¡Nos vemos en la siguiente página!

viernes, 14 de octubre de 2016

“Bob Dylan es un referente de la contracultura en un mundo violento, corrupto y conservador” Ana María Manceda en radio nacional.-

“Bob Dylan es un referente de la contracultura en un mundo violento, corrupto y conservador”



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La escritora y docente sanmartinense Ana María Manceda consideró que el Premio Nobel de Literatura al poeta, músico y compositor estadounidense Bob Dylan es “merecido” porque se trata de “un emergente de un mundo en guerra que rompe con las estructuras sociales conservadoras”.
“Dylan conformó el movimiento beat junto a otros escritores y músicos de las décadas de 1960 y 1970 que se rebelaron contra las guerras, contra la violencia, contra la corrupción. Es la contracultura”, dijo Manceda a Radio Nacional.
Poeta, músico, activista y pacifista, Dylan ganó a los 75 años el premio Nobel de Literatura. Su designación generó cuestionamientos de sectores literarios conservadores pero fue muy bien recibido por movimientos más liberales, progresistas y periféricos a los circuitos comerciales.
Sara Danius, secretaria permanente de la Academia Sueca que otorga los premios Nobel, señaló que Dylan es “un gran poeta en la tradición de habla inglesa, un sampler increíble y original que encarna la tradición y que por 54 años se ha dedicado a eso, reinventándose constantemente y creando una nueva identidad”.
Además de ser autor de más de 30 discos con los que modificó la historia de la música popular del siglo XX, Dylan escribió dos libros: “Tarántula”, poemario escrito a modo de monólogo en 1965, inspirado en su experiencia con la Generación Beat; y “Crónicas. Volumen 1″, publicado en 2004, donde traza un recorrido por su propia vida.
Dylan ganó en 2007 el premio Príncipe de Asturias; el Pulitzer en 2008 y la Medalla Presidencial de la Libertad en 2012, entregada por el presidente Barack Obama. Se le reconoce a su obra, entre otras cosas, la capacidad de explicar tan precisamente el devenir de la sociedad moderna de los últimos 50 años.
Ana María Manceda explicó sus sensaciones al conocer la noticia y rescató uno de los poemas de Dylan, Una fuerte lluvia va a caer” para definir la calidad del flamante premio Nobel.
Reproductor de audio

UNA FUERTE LLUVIA VA A CAER
¿Dónde has estado mi hijo de los ojos azules?
¿Dónde has estado mi pequeño querido?
He tropezado en el costado de doce montañas nubladas
He caminado y gateado en seis autopistas inclinadas
Me he parado en el medio de siete forestas tristes
He estado afuera de frente a una docena de océanos muertos,
He estado diez mil millas en la boca de una tumba
Y es una fuerte, fuerte, fuerte, fuerte
Y es una fuerte lluvia la que va a caer.
¿Qué has visto mi hijo de los ojos azules?
¿Qué has visto mi pequeño querido?
Vi un niño recién nacido con lobos salvajes a su alrededor;
Vi una carretera de oro sin nadie en ella
Vi una rama negra con sangre que seguía cayendo
Vi un cuarto lleno de hombres con martillos ensangrentados
Vi una blanca escala toda cubierta de agua
Vi diez mil conversadores con las lenguas todas rotas
Vi revólveres y espadas filosas en las manos de pequeñuelos
Y es una fuerte, fuerte, fuerte, fuerte
Y es una fuerte lluvia la que va a caer.
¿Qué escuchaste mi hijo de los ojos azules?
¿Qué escuchaste mi pequeño querido?
Escuché el sonido del relámpago que bramaba advertencias
Escuché el rugido de una ola capaz de inundar al mundo entero
Escuché a cien tam-tams cuyas manos estaban incendiadas
Escuché a diez mil murmurando y nadie escuchaba
Escuché a una persona morir de hambre y a muchos reírse
Escuché la canción de un poeta que murió en el arroyo
Escuché los sonidos de un payaso que lloraba en el callejón
Escuché el sonido de una persona que clamaba ser humano
Y es una fuerte, fuerte, fuerte, fuerte
Y es una fuerte lluvia la que va a caer.
¿A quién encontraste mi hijo de los ojos azules?
¿A quién encontraste mi pequeño querido?
Encontré a un chico al lado de un pony muerto
Encontré a un blanco arrastrando a un perro negro
Encontré a una joven cuyo cuerpo se quemaba
Encontré a un joven que me dio un arco iris
Encontré a un joven que estaba herido de amor
Encontré otro hombre herido de odio
Y es una fuerte, fuerte, fuerte, fuerte
Y es una fuerte lluvia la que va a caer.
¿Qué harás ahora mi hijo de los ojos azules?
¿Qué harás ahora mi pequeño querido?
Me voy afuera antes que la lluvia comience a caer
Caminaré hacía las profundidades de la foresta oscura más profunda
Donde la gente es numerosa y sus manos están vacías
Donde las píldoras de veneno están inundando sus aguas
Donde la casa del valle encuentra la prisión húmeda y sucia
Donde el rostro del verdugo está siempre bien escondido
Donde el hambre es feo, donde las almas son olvidadas
Donde el color es negro, donde nada es el número
Y yo diré y lo hablaré y lo pensaré y lo respiraré
Y lo reflejaré desde la montaña para que todas las almas lo puedan ver
Entonces me pararé sobre el océano hasta empezar a hundirme
Pero sabré bien mi canción antes de empezar a cantar
Y es una fuerte, fuerte, fuerte, fuerte
Y es una fuerte lluvia la que va a caer.

jueves, 13 de octubre de 2016

Bob Dylan, Premio Nobel de Literatura 2016

Bob Dylan, Premio Nobel de Literatura 2016

El cantautor estadounidense ha recibido el máximo galardón literario del mundo "por haber creado un nuevo modo de expresión poética integrada en la gran tradición de la canción americana"

EL CULTURAL | 13/10/2016 

Bob Dylan
En los últimos años el nombre de Bob Dylan sonaba con fuerza como candidato al Premio Nobel de Literatura, pero este año ya no figuraba en los primeros puestos de las quinielas. No obstante, Sara Danius, secretaria permanente de la Academia Sueca y miembro del comité que concede el premio, ha asombrado a todos los presentes en la sala este jueves al leer en voz alta su nombre como ganador del máximo galardón literario del mundo "por haber creado un nuevo modo de expresión poética integrada en la gran tradición de la canción americana".

"Es un gran poeta que entronca con la tradición del idioma inglés. Lleva 54 años reinventándose constantemente", ha opinado la secretaria del comité minutos después de anunciar el premio. "Su disco de 1966 Blonde on Blondeestá lleno de clásicos, es un extraordinario ejemplo de su brillante capacidad para rimar, para escribir estribillos y de su pensamiento pictórico".

Robert Allen Zimmerman (Duluth, Minnesota, 1941), más conocido como Bob Dylan, ha sido uno de los músicos más influyentes del siglo XX, tanto en Estados Unidos como en el mundo entero. A lo largo de su carrera ha lanzado más de 40 discos y canciones como Like A Rolling StoneBlowin' In The WindThe Times They Are a-Changin' y A Hard Rain's a-Gonna Fall forman parte del cancionero esencial de varias generaciones. También es el responsable de la electrificación del blues, cuando se atrevió a dar su primer concierto con guitarra eléctrica en el Festival de Newport de 1965. Con este gesto, criticado por muchos en aquel momento, insertó la tradición de la canción americana en la modernidad.

Bob Dylan lleva el compromiso con la poesía en su nombre artístico, que escogió en honor al poeta galés Dylan Thomas. Desde sus comienzos, el cantautor ha tratado con gran aliento poético temas sociales y filosóficos en sus canciones, cuyas letras han sido editadas en formato libro en numerosas ocasiones. Ha recibido innumerables premios por su trayectoria musical y ha sido distinguido con doctorados honoríficos en música por la Universidad de Princeton y otras, así como la Orden de las Artes y las Letras de Francia en 1990, el Premio Príncipe de Asturias de las Artes en 2007; el premio Pulitzer Special Citation en 2008; y la Medalla Nacional de Artes de Estados Unidos en 2009.

Dylan nació en el seno de una familia judía de clase media y se crio en la ciudad de Hibbing. De adolescente tocó en varias bandas y con el tiempo su interés por la música se hizo más profundo, con una especial pasión por el folk americano y el blues. Uno de sus ídolos era el cantante de folk Woody Guthrie. También le influyeron los primeros artistas de la Generación Beat y los poetas modernistas.

El músico y poeta se mudó a Nueva York con 20 años y empezó a actuar en clubs y cafés del barrio de Greenwich Village. Conoció al productor John Hammond y firmó con él un contrato para lanzar su álbum de debut, Bob Dylan(1962). En los siguientes años grabó varios discos que tuvieron un impacto enorme en la música popular, como Bringing It All Back Home y Highway 61 Revisited, en 1965; Blonde On Blonde, en 1966; y Blood On The Tracks, en 1975. En las siguientes décadas siguió grabando discos, entre los que destacan Oh Mercy (1989), Time Out Of Mind (1997) y Modern Times (2006).

Dylan ha demostrado su versatilidad como artista en otras disciplinas comopintor, actor y guionista. Además de su amplia producción de discos, ha publicado trabajos experimentales como Tarantula (1971) y la colección Writings and Drawings (1973).

También ha escrito su autobiografía Crónicas (2004), en la que relata sus memorias de su época temprana en Nueva York y en la que provee destellos de su vida en el centro de la cultura popular. Desde finales de los ochenta, Bob Dylan ha girado constantemente con su "Never-Ending Tour". Dylan tiene el estatus de icono. Su influencia en la música contemporánea es profunda, y se han publicado incontables libros sobre su vida y su obra.
 

sábado, 24 de septiembre de 2016

La Noche de la Flor del Cactus - Editorial ROVE, publicar o leer, usted elige





La Noche de la Flor del Cactus - Editorial ROVE, publicar o leer, usted elige



NOVELA ESCRITA POR ANA MARÍA MANCEDA. SAN MARTÍN DE LOS ANDES. LEERLA DESCARGANDO O POR CALAMEO.-CLIKEAR.
Román Sabatier es arqueólogo. Nacido y criado en la zona de La Vega de San Martín de Los Andes junto a su familia y a un viejo mapuche, Abel Furiman, aprende a amar la historia natural que transmite la geografía de esta región patagónica. Ya recibido y siendo profesor e investigador de la facultad de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de La Plata estallará en su vida un juego trágico del destino. Los acontecimientos familiares estarán entretejidos entre la ciudad de La Plata, San Martín de Los Andes y las vicisitudes políticas de la Argentina de 1973- 1974; juventud, nostalgia, utopías, amores, amigos, discípulos, familia, arqueología, ecología, estarán inmersos en los años de una década que determinó la vida de los argentinos sin concesiones.


Plataforma de autopublicación de libros y textos cortos. Ser el semillero de escritores más importante de Internet.
EDITORIALROVE.COM|DE <A HREF="/INDEX.PHP/AUTHOR-LIST/AUTORES-QUE-PUBLICAN-EN-ROVE/39-EMMANUEL18" TITLE="VIEW ALL ARTICLES


miércoles, 17 de agosto de 2016

VIAJE POR MI TIERRA, ANA MARÍA MANCEDA




VIAJE POR MI TIERRA, ANA MARÍA MANCEDA




Viajo…
Voy…regreso
cuando el río me llueve
y  mi reloj de arena
se detiene para dejar caer
sin tiempo
oro polvoriento del universo.

¿Hacia el norte olvidado de mi tierra?
¿Hacia el sur de la ignominia?
Viajo…vuelvo
por este pedazo de planeta
desgajado.
Recorro suspiros verdes de siembra
y ensueños de industria que fue.

Debajo de mi viaje,
siento
con los pies desnudos de esperanzas
que me va sosteniendo la riqueza
de este suelo.
Me electrizan los fósiles, la historia
hurgando mi cuerpo hasta  el  cerebro.
Me abanican los bosques, me sombrean
los sierras
y la pampa provoca mi vuelo.

Quieta…quieta arena del cosmos.
Quieta… detente.
Mira por un rato a los humanos
allí en la selva, la pampa,
las sierras, la cordillera…
las ciudades…
Allí…allá…¡ No!
¡ Tanta inequidad, olvido,
brutalidad, silencios! ¡ No!

Tengo la luna, el sol y las constelaciones
de mi hemisferio.
Veo los desiertos que avanzan
y nacer asombrosa una flor blanca
perfumada de vida
en un cactus solitario e enhiesto.
Tengo el perfume de los tilos, las alas
de los pájaros
los cerezos en flor
los ñires, las lengas, los raulí  helados
la nieve apenas suspendida
y los naranjos calientes  de los cerros.

Amado pedazo de planeta desgajado
viajo con una nota, sonrisa imperceptible
viajo con los recuerdo, los pies ligeros
las lágrimas perezosas.
Quiero tocar las estrellas en la pleamar
y adormecerme sumisa en la bajamar.
Hay palabras, ricas, tramposas, ilusionadas
que siembran mi boca
en este largo, loco viaje.
Una esperanza impulsa mi cuerpo
y me siento guiada por la brújula
besada por los vientos.

Viajo
Voy…regreso
cuando el río me llueve
y  mi reloj de arena
se detiene para dejar caer
sin tiempo
oro polvoriento del universo.***

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