EL SUR TAMBIÉN EXISTE

Si fuesen míos los paños bordados de los cielos, tejidos con luz de oro y plata, los paños azules, sombríos y oscuros de la noche, la luz y el crepúsculo, los tendería a tus pies. Pero yo, siendo pobre, sólo tengo mis sueños. he esparcido mis sueños bajo tus pies. Camina suave porque pisas mis sueños. w.b. Yeats





"Pero aquí abajo abajo,cerca de las raíces,es donde la memoria ningún recuerdo omite. Y hay quienes se desmueren y hay quienes se desviven y así entre todos logran lo que era un imposible. Que todo el mundo sepa que el Sur también existe" Mario Benedetti.


"Un escritor es algo extraño. Es una contradicción y también un sinsentido. Escribir es aullar sin ruido" M. Duras http://t.co/


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lunes, 28 de agosto de 2017

MIS TIEMPOS. ANA MARÍA MANCEDA




Quiero poner música a mis días
colores a las cosas, olores a la vida.
Suena un vals mientras desayuno
observo los verdes del jardín
a través de las ventanas.
Al adivinar el canto de los pájaros
me acaricia con perfumes la mañana.
Hacia el almuerzo estalla el colorido
entre los alimentos,
Y suena, suena muy dulce,
lejana, caliente , una melodía.
Entonces los olores se visten de verano.
Hacia la tarde dominan los marrones
mi piel y mi cuerpo se impregnan de otoño
absorbiendo el sonido de las hojas caídas.
Hacia la noche ¡ Ah la noche!
Ballet del universo,
todo se vuelve urgente, intenso,
los sonidos, los colores, los olores.
Ahí se desposan la primavera y el otoño
El frío y el estío.
¡ Ah la noche! Me la bebo sedienta
El ocaso se acerca
Ahí, ahí, se va la vida.***

artegullo.blogspot.com




miércoles, 14 de mayo de 2014

LAS PALABRAS. ANA MARÍA MANCEDA. SMA.PATAGONIA ARGENTINA

       

Las palabras emiten energía. ¿ Porqué si no mi cuerpo se sacude ante ciertos sonidos?

Las palabras tienen memoria, de olores, de tacto, visuales, pensamientos, nostalgias.

Leo hielo y me imagino una extensa historia de soledad.

Leo esquina y me llega rosada La obra de Borges.

Leo amor y surge una canción desesperada. Leo locura y aparece Don Quijote

Leo mar y escucho los poemas de Alberti. Verde es la tierra de Guillen

Sangre es García Lorca. Juegos son los libros de Cortázar.

Veo y huelo las hojas de una enciclopedia y aparece mi niñez.

Escribo palabras, palabras en español y  aparece mi vida.***

miércoles, 23 de enero de 2013

DOS COPAS DE VINO Y LA VIDA. ANA MARÍA MANCEDA


DOS COPAS DE VINOS  Y LA VIDA. Ana María Manceda                                                      (Seleccionado por editorial Dunken Bs.As para la antología “Senderos con historias” 2012)
                                      
            ¡Cómo olvidar! Todo fue maravilloso; el viaje desde Buenos Aires, el Congreso Arqueológico, Madrid. Vertiginoso, quería verlo todo, vivir. El grupo de congresistas no quería perderse nada, todas las invitaciones eran aceptadas. Así fue como organizamos  la excursión a Toledo, tú Jordi deseabas presentarnos tu bella ciudad y tu fantástico hogar situado dos metros bajo tierra ¡estabas tan entusiasmado mostrándonos el tesoro que poseías! Te habías comprado esa casa en tu ciudad natal, muy estrecha, debiste edificar hacia arriba y hacia abajo.— Es una cueva de la época de los romanos— nos explicabas fascinado y nosotros escuchábamos de igual manera, éramos jóvenes arqueólogos ávidos de experiencias aunque tú ya estabas un escalón más al ser titular de una cátedra. Fue una experiencia inolvidable. Yo no podía dejar de mirarte, tu postura y tus ojos delataban la mezcla étnica, eras un imán. Ya en Madrid fue la cena de despedida, al finalizar me acompañaste hasta la habitación del hotel, busqué un buen pretexto  para invitarte a pasar, tenía unos artículos del profesor que tanto admirabas.  No te despedirías así como así querido Jordi, te invité una copa de vino, y tu mirada a través del violeta de la copa insinuante de siglos, ya me había poseído.
           Un nuevo congreso, esta vez en mi tierra; la Patagonia. Pasaron veinticinco años y tantas cosas en el mundo y en nuestras vidas. Cayeron el Muro de Berlín y el apartheid, aunque no las desigualdades, siguen las luchas por el poder,  nos acecha el calentamiento global, ambos tenemos matrimonios frustrados, hijos, pero las pasiones no cambian querido profesor, no cambian.
           Te veo bajar del avión, con tu prestancia, canas y esa mirada ardiente. Te prometo Jordi que esta noche estás invitado a cenar en mi casa patagónica, de mujer sola, con hijos independientes. No tengo una cueva romana ni la juventud que nos arrolló en Madrid pero te brindaré una copa de vino color ciruela,  coloreado por los valles de estas tierras, y mientras nos amamos, escucharemos  el silencio de la nieve que se avecina sobre la ausencia de estos años.***

miércoles, 3 de noviembre de 2010

POLVO DE ESTRELLAS EN MIS MANOS. ANA MARÍA MANCEDA. ESCRITORA PATAGÓNICA





Cuando estuve cerca del río

soberbio, creyéndose mar

no lo supe valorar.

¿Qué haría el mar sin los ríos?

La luna llena cegaba

luego el descubrimiento

existían otras regiones, otros fantasmas

existían otros olores y la asepsia...

El desgarro y la esperanza.

tuve en mis  dedos estrellas

que jugaban a huir

hoy las tengo aferradas a mis puños

¡ Me iluminaron de tal manera!

Ahora lo sé

Quizás perdí la pericia del juego

Una estrella que salta titilando

Y mis dedos buscan su salto

Así es ahora...

Tengo polvo de estrellas en mis manos.


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