EL SUR TAMBIÉN EXISTE

Si fuesen míos los paños bordados de los cielos, tejidos con luz de oro y plata, los paños azules, sombríos y oscuros de la noche, la luz y el crepúsculo, los tendería a tus pies. Pero yo, siendo pobre, sólo tengo mis sueños. he esparcido mis sueños bajo tus pies. Camina suave porque pisas mis sueños. w.b. Yeats





"Pero aquí abajo abajo,cerca de las raíces,es donde la memoria ningún recuerdo omite. Y hay quienes se desmueren y hay quienes se desviven y así entre todos logran lo que era un imposible. Que todo el mundo sepa que el Sur también existe" Mario Benedetti.


"Un escritor es algo extraño. Es una contradicción y también un sinsentido. Escribir es aullar sin ruido" M. Duras http://t.co/


viernes, 24 de agosto de 2018

calledelorco agosto 24, 2018 Fotografía, Literatura Bullen más cosas en la literatura de las que sueñan los filósofos, Julien Gracq

Bullen más cosas en la literatura de las que sueñan los filósofos, Julien Gracq

Julien Gracq
Lo que la novela tiene el deber de ser o de no ser, los elementos en que tiene el derecho a surtirse y los puntos de vista que deben vedarse, los sentidos cuyo uso le es lícito al escritor, la limitación de los adjetivos, el empleo permitido o no del presente, del pretérito perfecto o del imperfecto, del yo, del él, o del se, de la lengua de la calle o de la lengua según el Littré son cuestiones que no me quitan el sueño. Están justificadas sin excepción todas las técnicas salvo cuando aspiran a la exclusividad en lo referido a los demás. Yo me atengo modestamente, en lo que a mí se refiere, a reivindicar la libertad ilimitada (aunque a veces, pues no es algo prohibido, fecundada: en arte no hay reglas, sólo ejemplos). Ahora bien, es por interdictos así por los que llevamos peleándonos veinticinco años, desde los primeros ensayos críticos de Sartre, digamos. El Manual del Inquisidory el Índice se hallan entre el material de escritorio de más de un crítico que no ha pasado aún de niño de pecho. Lo que me fastidia, mientras se va acomodando la teología, es esta impresión que tengo de que es más bien la fe la que está desapareciendo.
Volveré sobre este tema más adelante. De momento, vamos a prescindir de la creencia en que se basan esas excomuniones y esas condenas capitales, a saber, la idea de que, tras esta o aquella “adquisición” definitiva de la literatura, tales o cuales caminos quedan definitivamente cerrados; de que no es ya posible, tras aparecer este o aquel hombre genial, mediante quien la época tomó conciencia de sí misma y de sus problemas, mirar sino en determinada dirección. En política sabido es que hay personas que le guardan un rencor feroz a la historia del mundo porque está aún parcialmente en estado de futuro; son esas mismas que te dicen: “no cabe duda de que la Historia va a tirar por aquí; así que no deje que lo dé de lado, quítase de en medio”. Se trata de un procedimiento de intimidación bastante conocido. Bien, pues a gran parte de la literatura actual -en la que incluyo a los novelistas teóricos- la contamina esa peculiar pretensión: ser ya historiadora de la literatura del porvenir. “De lo vivido y escrito hasta ahora no puede por menos de derivarse evidentemente para los novelistas de nuestra época que… Ya no les queda sino…”. ¡Pues desgraciadamente no! Bullen más cosas en la literatura de las que sueñan los filósofos. No existen para la novela más direcciones prohibidas que esas por las que nadie tirará a fin de cuentas; y quien legisle en literatura debe tener al menos la cortesía y la prudencia de decirles a las obras: “Usted primero…”.
Julien Gracq
Capitulares
Foto : Julien Gracq

sábado, 18 de agosto de 2018

Literatura afrolatinoamericana y oralidad. Entrevista con Alfredo Vanín

Literatura afrolatinoamericana y oralidad. Entrevista con Alfredo Vanín


“Escribir desde nuestros países contribuye a la descolonización mediante nuestra propia experiencia y visión estética y ética”: Alfredo Vanín

Alfredo Vanín. Fotografía: cortesía Biblioteca Nacional de Colombia 


Por: Catalina Ávila*
Alfredo Vanín, reconocido escritor del Pacífico colombiano, fue uno de los invitados especiales al primer Simposio Palabra Tomada realizado en Cartagena de Indias, escenario en el que habló sobre literatura afrolatinoamericana y oralidad. 

Vanín es poeta, etnólogo y escritor nacido a orillas del río Saija, cerca de Guapi (Cauca) en 1950. Estudió Literatura y Antropología. Su obra ofrece una cosmovisión que mezcla lo afrodescendiente, hispánico e indígena, raíces trenzadas cuidadosamente en sus poemas y en su propuesta narrativa. Toda su obra ensalza la memoria, el Pacífico, el cimarronaje, el erotismo y la búsqueda de un lenguaje poético propio.

Entre sus libros de poemas se destacan Cimarrón en la lluvia (1990), Islario (1998), Desarbolados (2004) y Jornadas del Tahúr (2005), y su obra poética que reúne Cimarrón de lluvia y Jornadas del Tahúr, publicada por el Ministerio de Cultura en 2010. También publicó la novela Los restos del vellocino de oro (2008) y diversos trabajos etnográficos enfocados a la causa de la afrocolombianidad del Pacífico. 

Para el escritor, “la riqueza de un país pluriétnico y multicultural como el nuestro debe reflejarse en su literatura, artes plásticas, música y danzas, donde dialoguen los diferentes mundos, cosmovisiones y memorias”. Sobre esto y otros temas relacionados con la literatura Afrolatinoamericana, nos habló Vanín


- ¿Cómo contribuye la literatura a conservar, visibilizar y potencializar la cultura e historia afrodescendiente? 
Un pueblo que no se narre a sí mismo necesariamente estará narrado desde la óptica del otro, y en este caso del descendiente del colonizador, de buena o mala fe. Escribir desde nuestros países contribuye a la descolonización mediante nuestra propia experiencia y visión estética y ética. Esto permite visibilizar aspectos culturales, morales y estéticos que no pueden ser vistos de manera directa por quienes escriben desde afuera. 


 Palabra Tomada quiere generar una mirada integral sobre la literatura escrita desde afrolatinoamérica. A un mundo global corresponde una crítica y una mirada que desde su sitio pueda tomar posición frente a lo global, del que todos hacemos parte, desde nuestros diferentes oficios


- ¿Qué lo motivó a visibilizar y expresar la realidad sociocultural del Pacífico colombiano por medio de la literatura? 

La motivación surge de las mismas vivencias. El Pacífico colombiano es mi lugar de origen y el lugar que jamás he abandonado. Desde luego, las primeras memorias, personajes, historias, surgen de allí y eso dio contornos y voces a mi obra, tanto poética como narrativa e incluso investigativa. Yo he sido voraz en la búsqueda de la historia del mundo y América Latina para poder entender muchas cosas del Pacífico. Pero no un Pacífico segregado del mundo sino parte de él, donde también transcurren historias, donde hay voces, alegrías y quebrantos, donde hay injusticias, exclusiones y rebeldías, y donde la historia de toda la humanidad se entrecruza de una u otra manera, así como esta región rica en culturas, oro y biodiversidad, ayudó a cambiar el rumbo del mundo. 


- ¿Usted cree que la literatura escrita por afrodescendientes debe enfocarse en algunos temas específicos? ¿Cuáles? ¿Por qué? 
No puede haber temas específicos para la creación artística. El autor debe enfocarse en lo que surge desde su experiencia y momento creativo, sin pretender enviar mensajes explícitos a través del arte, salvo cuando se trata de un trabajo de crítica, de ensayo histórico o de propuesta académica, en donde la sustentación metodológica es una regla. La verdadera creación literaria es también una herramienta crítica. Los tiempos cambian. Antes era muy urgente referirse de manera directa al proceso de esclavización y liberación, por ejemplo, o remedar ciertas particularidades dialectales, ciertos usos y costumbres como si aparecieran por primera vez a los ojos del mundo. Ahora apenas aparecen en los textos, dado que las obras se han abierto a públicos diversos y de alguna manera enfrentan nuevos desafíos históricos y sociales, por ejemplo la globalización, la discriminación en un mundo donde supuestamente se ha conquistado la ciudadanía plena.


- ¿Cómo percibe el estado actual de la literatura afrocolombiana y afrodescendiente en general? 
Si bien hay un marcado camino en autores afrocolombianos, se siguen rumbos que marcan ahora una universalidad y una integralidad al interior de la historia, la estética y el pensamiento. Hablo de autores de distintas apuestas como Roberto Burgos Cantor (La Ceiba de la memoria), Rómulo BustosÓscar CollazosSonia Truque, y otros contemporáneos, hombres y mujeres más jóvenes. 


- ¿Qué autores afrodescendientes admira y por qué? 
Entre los autores afrolatinoamericanos debo citar a colombianos como Manuel Zapata OlivellaArnoldo Palacios y Helcías Martán Góngora, por sus aportes fundantes a la narrativa, el ensayo y la poesía en nuestro país. Desde luego Nicolás Guillén, de Cuba, por asumir la fuerza, el ritmo y el compromiso que permitieron la palabra desde lo negro. Y de santa Lucía y Martinica, aunque sean angloparlante el uno y francoparlante el otro, debo mencionar a Derek Walcott y a Aimé Cesaire por el sentido tan universal aportado desde las Antillas, con una clara muestra de que el universo también nos pertenece. 


- ¿Cuáles libros de literatura afro son los que más le gustan? 
Toda lista es ilimitada, pero unos de los libros escritos por afrolatinoamericanos que más me gustan se llaman Humano Litoral (Helcías Martán Góngora), Changó el Gran Putas (Manuel Zapata Olivella), Cantos para soldados y Sones para Turistas (Nicolás Guillén); Omeros (Dereck Walcott) y Cuaderno de un retorno al país natal (Aimé Cesaire). 


Para finalizar, Vanín nos deja estas palabras: “Palabra Tomada quiere generar una mirada integral sobre la literatura escrita desde afrolatinoamérica. A un mundo global corresponde una crítica y una mirada que desde su sitio pueda tomar posición frente a lo global, del que todos hacemos parte, desde nuestros diferentes oficios: quienes cuidan los libros, el que investiga en ellos, el que los imprime, el que los vende, el que los propaga entre los niños y los jóvenes como un tesoro que jamás los abandonará porque impregnará sus vidas con el toque de lo mágico, de lo perdurable”

miércoles, 25 de julio de 2018

Este 25 de julio se celebra el Día Internacional de las Mujeres afrodescendientes, desde una perspectiva social, cultural y política.

BELLAS Y VALIENTES MUJERES-Este 25 de julio se celebra el Día Internacional de las Mujeres afrodescendientes, desde una perspectiva social, cultural y política. Esta conmemoración nació en 1992 durante el Primer Encuentro de Mujeres Afrolatinoamericanas y Afrocaribeñas realizado en Santo Domingo (República Dominicana).25 jul. 2016
25 de Julio Día Internacional de la Mujer Afrodescendiente | Ministerio ...
www.minmujer.gob.ve/…...

miércoles, 13 de junio de 2018

FELIZ DÍA DEL ESCRITOR




A TODOS MIS ESTIMADOS AMIGOS ESCRITORES, LOS QUE PUBLICAN O LO HACEN PARA SU PLACER PERSONAL, FELÍZ DÍA. “Las palabras son todo lo que tenemos”. – Samuel Beckett.
Los escritores o los que amamos escribir somos unos apasionados de las palabras, son nuestro más fiel compañero y siempre saben expresar qué es lo que sentimos. Recurramos a ellas 😉
“De los diversos instrumentos inventados por el hombre, el más asombroso es el libro; todos los demás son extensiones de su cuerpo… Sólo el libro es una extensión de la imaginación y la memoria”. – Jorge Luis Borges.
Y cuando escribas, recuerda la grandeza de los libros y todos los buenos momentos que te han dado.
“La escritura es la pintura de la voz”. – Voltaire.
No lo podría definir mejor: la escritura es el medio por el que los escritores transmitimos el mensaje que queremos inculcar, la historia que queremos que sea narrada.
“Escribir es la manera más profunda de leer la vida”. – Francisco Umbral.
Muy cierto: todo escritor es, además, un buen observador.


martes, 5 de junio de 2018

La convicción que exigen tanto la prosa como la poesía, Jorge Luis Borges








por calledelorco
Hablemos ahora (y será nuestro último asunto) sobre esa convicción que exigen tanto la prosa como la poesía. En el caso de una novela, por ejemplo (¿y por qué no podríamos hablar de novela cuando hablamos de poesía?), nuestro convencimiento radica en que creamos en el personaje principal. Si nos resulta creíble, todo va bien. Yo no estoy –y espero que esto no les parezca una herejía– demasiado seguro de las aventuras de don Quijote. Desconfío de algunas de ellas. Creo que probablemente algunas son exageradas. Estoy casi seguro de que, cuando el caballero hablaba con el escudero, no urdía aquellos largos y estereotipados discursos. Sin embargo, esas cosas no importan; lo verdaderamente importante es el hecho de que yo creo en el propio don Quijote. Por eso libros como La ruta de don Quijote de Azorín, o incluso Vida de don Quijote y Sancho de Unamuno, se me antojan irrelevantes en cierta medida, pues se toman las aventuras demasiado en serio. Mientras que yo creo realmente en el propio caballero. Incluso si alguien me dijera que jamás han sucedido esas cosas, yo seguiría creyendo en don Quijote como creo en la personalidad de un amigo.
Tengo la suerte de contar con muchos amigos admirables, y de ellos se cuentan múltiples anécdotas. Algunas de esas anécdotas –lamento decirlo, estoy orgulloso de decirlo– las he inventado yo. Pero no son falsas; son esencialmente verdaderas. De Quincey decía que todas las anécdotas son apócrifas. Yo creo que si se hubiera entretenido en profundizar más en el asunto habría dicho que son históricamente apócrifas pero esencialmente verdaderas. Si se cuenta una historia sobre un hombre, entonces esa historia se parece a él; esa historia es su símbolo. Cuando pienso en queridos amigos míos como don Quijote, el señor Pickwick, el señor Sherlock Holmes, el doctor Watson, Huckleberry Finn, Peer Gynt y otros por el estilo (no estoy seguro de tener muchos amigos más), siento que los hombres que escribieron esas historias contaban cuentos chinos, pero que las aventuras que desarrollaron eran espejos, adjetivos o atributos de esos hombres. Es decir, si creemos en el señor Sherlock Holmes, podemos mirar con irrisión al sabueso de los Baskerville; no tenemos por qué temerle. Por eso digo que lo importante es que creamos en un personaje.
En el caso de la poesía, podría parecer que hay alguna diferencia, pues el escritor trabaja con metáforas. Las metáforas no exigen ser creídas. Lo que verdaderamente importa es que pensemos que responden a la emoción del escritor. Yo diría que con eso basta. Por ejemplo, cuando Lugones escribió que la puesta de sol era violento pavo real verde, delirado en oro», no hay que preocuparse por el parecido –o, mejor, la falta de parecido– entre el ocaso y un pavo real. Lo importante es que se nos ha hecho sentir que Lugones, impresionado por el ocaso, necesitó esa metáfora para transmitirnos sus sensaciones. Esto es lo que yo entiendo por convicción en poesía.
Jorge Luis Borges
Pensamiento y poesía
Arte Poética
Foto: Jorge Luis Borges
Raúl Urbina / Getty Images


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viernes, 18 de mayo de 2018

REVISTA LITERARIA Nº 27 EL NARRATORIO

GRACIAS RENATE MÖRDER Y EL NARRATORIO POR PUBLICAR MI CUENTO EN TAN DESTACADA REVISTA LITERARIA. MI CUENTO "LA CATEDRAL DE ULRICO EISLEBEEN" EN PÁ´G. 127
Siempre es una alegría anunciar la salida de EL NARRATORIO.
El número 27 ya está listo. Podés leerla online en ISSUU o descargarla en formato PDF o EPUB en MEDIAFIRE, links acá;
http://elnarratorio.blogspot.com.ar/p/blog-page_23.html
Este mes con #cuentos de BARBA (MÉXICO) BARRIOS PAYARES (COLOMBIA) BUGARÍN (ARGENTINA) BUSQUETS FARIÑA (CUBA) CANDIA CORVALÁN (CHILE) CASTRO ALFARO (PERU) DI LORENZO (ARGENTINA) FEDERICI (URUGUAY) FOLCH (ARGENTINA) FERNANDEZ MULATTIERI (URUGUAY) FONTANA (ARGENTINA) FRINI (ARGENTINA) GARCÍA GONZÁLEZ (ESPAÑA) GASSON PACHECO (VENEZUELA) GONOROWSKY (ARGENTINA) GOÑI CAPURRO (ARGENTINA) HUERTA (PERÚ) KING (MÉXICO) LABORDE (ARGENTINA) LAMELA (ARGENTINA) LUDLOW CÁNDANO (MÉXICO) MANCEDA (ARGENTINA) MORALES (URUGUAY) MOREL (ARGENTINA) PAZ PANANA (PERÚ) PONCE (ARGENTINA) PRINZO (ARGENTINA) RENGEL (VENEZUELA) RODRÍGUEZ MARTÍNEZ (PUERTO RICO) ROUSSEL PERLA (ESPAÑA) SA (ARGENTINA) SALDIVAR (PERU) SOSA (ARGENTINA) VALLE (ARGENTINA) VICTORIANO (ARGENTINA) VILLALBA (ARGENTINA)
No te la pierdas, descargala, leela, compartila, querela #literatura #cuentos #elnarratorio

sábado, 28 de abril de 2018

LA NOCHE DE LA FLOR DEL CACTUS. blog de la escritora de San Martín de Los Andes, Ana María Manceda: RESEÑA LITERARIA DE LA NOVELA “LA NOCHE DE LA FLOR...

LA NOCHE DE LA FLOR DEL CACTUS. blog de la escritora de San Martín de Los Andes, Ana María Manceda: RESEÑA LITERARIA DE LA NOVELA “LA NOCHE DE LA FLOR...: RESEÑA LITERARIA DE LA NOVELA “ LA NOCHE DE LA FLOR DEL CACTUS” AUTORA: ANA MARÍA MANCEDA 



          

Román Sabatier es arqueólogo. Nacido y  criado en la zona de La Vega de San Martín de Los Andes junto a su familia y a un viejo mapuche, Abel Furiman, aprende a amar la historia natural que transmite la geografía de esta región patagónica. Ya recibido y siendo profesor e investigador de la facultad de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de La Plata estallará en su vida un juego trágico del destino. Los acontecimientos familiares estarán entretejidos entre la ciudad de La Plata, San Martín de Los Andes y  las vicisitudes políticas de la Argentina de 1973- 1974; juventud, nostalgia, utopías, amores, amigos, discípulos, familia, arqueología, ecología, estarán inmersos en los años de una década que determinó la vida de los argentinos sin concesiones

martes, 24 de abril de 2018

20 años de la muerte de Octavio Paz

Lunes, 23 de Abril de 2018 ESCRITORES.ORG.


20 años de la muerte de Octavio Paz

Este año se cumplen dos décadas de la muerte, el 19 de abril de 1998, de uno de los grandes intelectuales del SXX. Octavio Paz fue poeta, ensayista, traductor, diplomático, crítico de arte y el único premio Nobel de literatura mexicano.

Gerardo Guinea Diez lo definió como: “Sin duda, es de los últimos sabios humanistas y sus saberes enciclopédicos son un ejemplo de coherencia, disciplina, curiosidad intelectual, rigor y honestidad”.



octavio paz



Es de los pocos autores de los que se puede decir que su obra ensayística y su obra poética tienen igual grandeza, lo que hace difícil elegir uno solo de los imprescindibles ensayos que escribió, como: Árbol adentro, Libertad bajo palabra, El laberinto de la soledad, Piedra y sol, Los hijos del limo, El mono gramático, El arco y la lira, Sor Juana Inés de la Cruz o las trampas de la fe, La llama doble.

Octavio Paz proponía una visión crítica, múltiple, moderna, reflexiva, valores que en el SXXI empiezan a desfallecer, y por ello el legado de Paz se vuelve cada año más importante.

En su obra supo aunar la herencia prehispánica, la herencia colonial y los impulsos modernos de los siglos XIX y XX.



octavio paz



En el momento de su fallecimiento existía una Fundación Octavio Paz que otorgaba premios y becas. En 1997 el gobierno otorgó una sede para la Fundación, pero no compró los archivos a su viuda Marie Jo Paz, se sumaron las desavenencias entre el director de la fundación Guillermo Sheridan y la viuda. Hasta 2003 se hizo entrega del Premio Internacional de Poesía y Ensayo Octavio Paz, pero también este acabó desapareciendo.

La sede, que estaba situada en casa Alvarado, en Francisco Sosa 383, ya no alberga la Fundación sino la Fonoteca Nacional.

Actualmente todo el archivo y la biblioteca de Octavio Paz está en poder de su viuda, Marie Jo Paz, que es ya muy mayor, y existe el peligro de que, si el Estado Mexicano no compra el legado, acabe en manos de prestigiosas universidades extranjeras.

En lo que respecta a la promoción editorial, Fondo de Cultura Económica sigue teniendo en su catálogo más de cuarenta obras del autor, lo que asegura su pervivencia en los lectores jóvenes, y El laberinto de la soledad sigue siendo de los libros más vendidos de la prestigiosa editorial.

viernes, 13 de abril de 2018

La libertad otoñal es un milagro

La libertad otoñal es un milagro

Gilles Deleuze
De joven eres fuerte en grupo;
de viejo, en soledad.
– Goethe
Luego llega el momento en que Picasso es viejo. Está solo, abandonado por su grupo, abandonado también por la historia de la pintura, que, entretanto, ha tomado otra dirección. Sin pesar, con un placer hedonista (nunca su pintura desbordó hasta tal punto de buen humor), se instala en la casa de su arte, a sabiendas de que lo nuevo no sólo se encuentra por delante en el gran camino, sino también a la izquierda, a la derecha, arriba, abajo, detrás, en todas las direcciones posibles de su mundo, inimitable, que no le pertenece sino a él (porque ya nadie lo imitará, los jóvenes imitan a los jóvenes; los viejos no imitan a los viejos).
No es fácil para un joven artista innovador, seducir a un público y hacerse querer. Pero cuando, más tarde, inspirado por su libertad otoñal, transforme una vez más su estilo y abandone la imagen que se hacían de él, el público dudará en seguirle. Federico Fellini, relacionado con los jóvenes del cine italiano (aquel gran cine que ya no existe), gozó durante mucho tiempo de unánime admiración; Armacord (1973) fue la última película suya sobre cuya belleza lírica todo el mundo estaba de acuerdo. Luego, su fantasía se desencadena aún más y su mirada se agudiza; su poesía pasa a ser antilírica; su modernidad, antimoderna; las películas de sus quince últimos años son un retrato implacable del mundo en el que vivimos: Casanova (imagen de una sexualidad ostentosa, que alcanza límites grotescos); Ensayo de orquestaLa ciudad de las mujeresY la nave va (una despedida de Europa, cuya nave se encamina hacia la nada, acompañada de arias de ópera); Ginger y FredEntrevista (gran despedida del cine, del arte moderno, del arte a secas); La voz de la luna (despedida final). Las tertulias, la prensa, el público (e incluso los productores), irritados en esos años por su estética tan exigente y por su visión desencantada del mundo contemporáneo, le dan la espalda; ya sin deber nada a nadie, saborea “la alegre irresponsabilidad” (lo cito a él) de una libertad que no había conocido hasta entonces.
Durante sus diez últimos años, Beethoven ya no espera nada de Viena, de su aristocracia, de sus músicos; él tampoco los escucha a ellos, aunque sólo sea porque está sordo; está en la cumbre de su arte; sus sonatas y sus cuartetos no se parecen a nada anterior; están lejos del clasicismo por la complejidad de su construcción sin acercarse por ello a la fácil espontaneidad de los jóvenes románticos; en la evolución de la música, tomó una dirección que nadie había seguido; sin discípulos, sin sucesores, la obra de su libertad otoñal es un milagro, una isla.
Milan Kundera
El telón
***
La vejez, vino a decirme, era en realidad ideal, porque en ella se alcanzaba una libertad que antes uno no tenía. Gran bocanada de humo después de decir esto. Rabia contenida, por mi parte. Se le veía feliz y bordeando una alegría extrema, insultante. Decidí preguntarle si no le parecía una obscenidad insoportable ser feliz. Respondiéndome como si hubiera detectado el odio que en aquel momento le tenía y quisiera aumentarlo, me dijo que, con mi permiso y aunque fueran ya las cinco de la tarde, iban a seguir varias reflexiones más sobre la felicidad, la última de las cuales giraría en torno a la felicidad de fumarse dos puros en Navidad. Y luego comenzó una larga monserga en torno a la idea de que eran libres e insubordinados los años de vejez. Dijo que el viejo en general es un verdadero hombre, porque sabe que es un hombre fuera de lugar, es alguien que llena de vida el espacio vacío de la vida y entiende el juego mejor que el jugador porque, al estar fuera de él, no está distraído por el esfuerzo al que está obligado quien participa en él.
Enrique Vila-Matas
Doctor Pasavento
***
La vejez no es un mal en absoluto. Con el dinero suficiente y si le queda a uno la salud suficiente, es maravilloso. ¿Y por qué es maravilloso? Bueno, creo que, en primer lugar, porque ya no queda más que la vejez, ante todo, uno ya ha llegado, ¿no?, no es poca cosa. No es un sentimiento de triunfo, pero, en fin, el hecho es que uno ya ha llegado. Uno ya ha llegado, después de todo, en un mundo que trae consigo guerras, porquerías de virus y todo lo demás… uno ha atravesado todo eso, los virus, las guerras, las porquerías: uno ya ha llegado. Y es un momento en el que ya no se trata de ser algo: se trata de ser, ser… Ya no hay que ser esto, ser aquello: es ser. El viejo es alguien que es… y punto. Siempre se puede decir: «Oh, es huraño; oh, no está de buen humor»; es a secas, vaya. Se ha ganado el derecho de ser a secas… porque, en cualquier caso, un viejo, alguien viejo siempre puede decir: «Yo tengo proyectos», pero es verdad y no es verdad. Son proyectos, pero no en el sentido en que alguien de treinta años tiene proyectos. En lo que me atañe, espero poder hacer dos libros que me importan: uno sobre la literatura, y uno sobre la filosofía. Espero poder hacerlo, lo que no quita que esté libre de todo proyecto, soy libre… sabes, cuando uno es viejo ya no es susceptible…
Uno ya no tiene… susceptibilidad, y además ya no se lleva ninguna decepción fundamental, vaya. Quiero decir que uno es mucho más desinteresado, cómo diría: uno quiere a la gente, de veras, por sí misma… Yo tengo la impresión, por ejemplo, de que la vejez afina la percepción: de las cosas que antes no habría visto, de las elegancias a las que no me había mostrado sensible –yo las veo mejor, porque miro a alguien por sí mismo, casi como si para mí se tratara de llevarme una imagen, un percepto, de extraer de él un percepto: todo eso hace de la vejez un arte. ¡Y los días pasan a tal velocidad! Con su escansión, el cansancio –pero el cansancio no es una enfermedad, es otra cosa. No es ni la muerte, ni la… es, una vez más, la señal del final de la jornada. Ahora bien, claro que hay angustias con la vejez, pero se trata de evitarlas, de conjurarlas. Es fácil conjurarlas, es un poco como con el coco: no hay que quedarse –o como con los vampiros, que por lo demás me encantan; no hay que quedarse solo por la noche, cuando empieza a hacer frío, porque uno es demasiado lento para salir del apuro. No, no hay que hacerlo, hay cosas que evitar, etc., pero… Y luego, lo maravilloso es que la gente te abandona, la sociedad te abandona, y eso, ser abandonado por la sociedad, es tal felicidad. Y no es que la sociedad me haya tenido muy enganchado, pero alguien que no tenga mi edad, o que no se haya jubilado, no puede figurarse la alegría que supone verse abandonado por la sociedad… Claro, cuando oigo a algunos viejos quejarse, bueno, son de aquellos que no soportan la jubilación, y desde luego no sé por qué: no tienen más que leer novelas, al menos descubrirán algo; no soportan, o… no creo en los jubilados que se… –salvo, tal vez, en el caso de los japoneses– que no pueden estar sin hacer algo. Quiero decir: es una maravilla, sí, te abandonan, y qué… o basta sacudirse un poco para que caigan todos los parásitos que has tenido en la chepa toda la vida. Caen: ¿y qué queda a tu alrededor? Tan sólo gente a la que quieres, sólo gente a la que quieres y que te soportan, que te quieren también cuando te hace falta: el resto te ha abandonado. Y aun así, cuando hablo, como yo, en ese momento, se hace muy duro cuando algo te alcanza. Yo no soporto, ya no tengo más que… ya no conozco la sociedad sino a través del recibo de la pensión todos los meses. Es algo –si no sé que soy un completo desconocido de la sociedad. Entonces, la catástrofe llega cuando hay alguien que cree que sigo formando parte de ella, y que me pregunta… Esto es algo completamente diferente, porque lo que estamos haciendo en este momento forma parte hasta tal punto de mi sueño de vejez… pero a quién me pide una entrevista, una conversación y todo eso, me dan ganas de decirle: «No, la cabeza ya no me funciona, ¿no estás al corriente de que soy viejo y de que la sociedad me ha abandonado?». Pero se está bien, te lo aseguro.
Gilles Deleuze
Abecedario con Claire Parnet
Imagen: Gilles Deleuze
Abecedario con Claire Parnet