EL SUR TAMBIÉN EXISTE

Si fuesen míos los paños bordados de los cielos, tejidos con luz de oro y plata, los paños azules, sombríos y oscuros de la noche, la luz y el crepúsculo, los tendería a tus pies. Pero yo, siendo pobre, sólo tengo mis sueños. he esparcido mis sueños bajo tus pies. Camina suave porque pisas mis sueños. w.b. Yeats





"Pero aquí abajo abajo,cerca de las raíces,es donde la memoria ningún recuerdo omite. Y hay quienes se desmueren y hay quienes se desviven y así entre todos logran lo que era un imposible. Que todo el mundo sepa que el Sur también existe" Mario Benedetti.


"Un escritor es algo extraño. Es una contradicción y también un sinsentido. Escribir es aullar sin ruido" M. Duras http://t.co/


viernes, 11 de febrero de 2011

MI JUVENTUD, NERUDA Y LA VIDA… Ana María Manceda. escritora patagónica




He sido joven y he vivido Pablo

he cantado al silencio, he amado

lo necesario.

Entre lo amado estaban las lecturas,

tus poemas, y un destino transitado

…"y la ternura leve como el agua y la harina.


Y la palabra apenas comenzada en los labios.


ese fue mi destino y en él viajó mi anhelo,


y en el cayó mi anhelo, todo en ti fue naufragio”…





Y la juventud pasó, la vida pasa

y una se aferra a los recuerdos y a esos

amores postergados.

Las pupilas aún brillan pues han vivido tanto

y tus poemas son testigos de algún escondido

llanto.

…”Recuerdo el rincón oscuro


en que lloraba en mi infancia


los líquenes en los muros


las risas a la distancia”…




He sido joven y he vivido Pablo

tú me ayudaste a descubrir

olas, crepúsculos, estrellas, brasas,

vientos, palomas, sonidos, amar.

…"Era la sed y el hambre, y tu fuiste la fruta


era el duelo y las ruinas, y tú fuiste el milagro”…***

domingo, 9 de enero de 2011

Entrevista a la escritora Ana María Manceda.San Martín de Los Andes. Patagonia Argentina, especial REVISTA GUATINÍ por Ernesto R. del Valle(Poeta del mundo)

NUEVO AÑO, NUEVO LOGO

En primer plano aparece la Plaza de los Trabajadores, en el centro, el Parque Ignacio Agramonte junto al simbólico tinajón, y finalmente la Plaza de la Revolución Gral. Ignacio Agramonte y Loynaz.

sábado 8 de enero de 2011

ANA MARIA MANCEDA. La Flor de Tucumán (Edición Especial)

Por: Ernesto R. del Valle (Poeta del Mundo)
ESPECIAL PARA GUATINí
Ana María Manceda: Profesora y escritora Argentina. Nace en Tucumán. tierra ardiente y musical, Patria de Mercedes Sosa. Me dice que, desde muy pequeñita, vive en La Plata, Allí creció, realizó sus estudios, regresando luego a la Patagonia argentina. Dijo ser siempre una fiel lectora y que en su adolescencia escribió algún que otro poema. Me confiesa: Ernesto, de niña jugaba a “filmar películas” yo hacía de actor, actriz etc. mis amiguitos-espectadores-víctimas se deleitaban con mis historias, que era lo que más me entusiasmaba del juego, inventar historias.
***
Explícame Ana, ¿cómo fue ese desarrollo intelectual en La Plata, donde te hiciste prácticamente mujer?
Mis padres, en 1945, muy jóvenes, se radicaron en La Plata (capital de la provincia de Buenos Aires y muy importante centro cultural) habían todas dejado sus raíces en el norte argentino. En ese entonces yo era una niña de un año y meses de edad. Desde mis estudios primarios fui universitaria, ya que a la escuela que asistí "Escuela Anexa Joaquín V, González" depende de la Universidad de La Plata. Por lo tanto tuve una educación estatal de excelencia. Los maestros deben ser profesores (actualmente es así), teníamos Inglés y Francés como idiomas complementarios. Otra materia que recuerdo es "Declamación" en la que los profesores además eran escritores y nos hacían estudiar a los poetas latinoamericanos y españoles. El secundario también lo seguí en un Liceo universitario, aunque me recibí en una escuela Normal. Cuando pude hacerlo concurrí cinco años a la Facultad de Ciencias Naturales de La Universidad de La Plata, donde estudié "Ecología". No alcancé a graduarme en el doctorado pero esos estudios me habilitaron para dar clases a nivel secundario en la Patagonia en las materias Biología y Geografía, cátedras que dicté de 1ª a 5ª año hasta mi jubilación. Respecto al desarrollo intelectual pienso que tiene que ver el medio hogareño, mi padre lector, mi madre culta y muy estimulante del valor de la cultura

en las personas, además del medio ambiente de la ciudad donde me crié donde viví mi adolescencia y parte de mi juventud. Desde pequeña leí mucho, los libros fueron mi refugio y aún lo son. Siempre sostengo que me han salvado la vida, ya que ante momentos o situaciones límites encontré en ellos refugio y me hacían vivir otras vidas. Y sí es cierto
¿Cómo decidiste, luego, vivir en San Martín de los Andes, es decir, fue una decisión personal, o la vida te llevó de la mano a ello?
Cursando en de la facultad conocí a mi marido, estudiante de Veterinaria. Estuvimos seis años de novios. Eran épocas políticas muy peligrosas ( década de los setenta) para los jóvenes estudiantes( actuaba la siniestra Triple A) comenzaba el huevo de la serpiente, lo que luego terminaría en 1976 en el Golpe de Estado que llevó a nuestro país a su historia más siniestra. Tuvimos la suerte que un amigo le consiguió un puesto de veterinario en San Martín de Los Andes, ahí fue que decidí dejar el doctorado, el trabajo ( realizaba análisis de aguas en un Instituto Biológico de la provincia de Buenos Aires) o sea, quemé las velas y ya casados partimos a la aventura en Febrero de 1976. La Argentina es un país muy grande y debíamos dejar nuestros hogares para vivir a casi dos mil kilómetros al sur. Para mí fue traumático, sufrí mucho la nostalgia, dejaba a mis padres, hermanos, amigos, los recuerdos, el horizonte, la pampa, los olores. Es cierto que San Martín de Los Andes es un lugar de cuento ya que está asentado en un valle glaciario cuyas montañas son boscosas, frío, nieve y un lago azul-verdoso. He aprendido a amar esta región de mi país, aquí nació mi hijo pero la nostalgia ya es parte de mi vida, no puedo evitar escribir sobre este tema y este sentimiento de pérdida pues nací en el norte tropical, me crié en el centro templado y llevo la mitad de mi vida en el frío sur.
Sé que trabajaste como profesora en San Martín de los Andes y que además has realizado trabajos de investigación. ¿Es compatible este trabajo con tu vocación literaria? ¿Cuáles son esas líneas invisibles que atan estas dos vocaciones?
Cuando tuve que decidir que carrera seguir en la universidad opté por Ecología de manera intelectual e impulsada por los estímulos que recibía en el trabajo ya que estaba en contacto con investigadores de distintas ramas de la biología. Debo decir que me apasionó la decisión y fue para mí la etapa más

El proceso creativo es misterioso. Por supuesto es inherente al espíritu del escritor, a lo vivido, a lo imaginado. Puedo escribir sobre un lugar que nunca estuve, pero si investigo lo voy “viviendo”
maravillosa de mi vida juvenil. No quise estudiar "Filosofía y literatura" que era mi verdadera vocación pues temía, por mi personalidad, me llevara a encerrarme en mí misma. Pero las profecías se cumplen, guardé en mi inconsciente ese amor por la escritura, cerca de jubilarme me decidí, concurrí a Talleres Literarios y emprendí el camino. Fue un destape, una explosión. Jamás había dejado de leer literatura aunque he estudiado mucho sobre las materias que dictaba. Y ahora lucho para salir de mi mundo pues me encierro en mí misma.
Háblame del Libro de los cien años, del cual fuiste co-autora, háblame de esto, de qué trata y háblame de su proceso de creación.
En realidad fui invitada por una profesora amiga para este proyecto. San Martín de Los Andes cumplía sus cien años(1898-1998) y un grupo de vecinos decidió homenajear al pueblo editando este libro. Nos llevó seis años en total escribir, organizar y editar la obra. Cobijados por la Fundación San Martín de Los Andes logramos el objetivo. La coordinadora del proyecto fue la profesora en Historia Noemí de Las Nieves Valentino, juntas escribimos la historia de la educación en San

Martín de los Andes. Si bien tuvimos que investigar, habíamos vivido gran parte de la historia de los dos únicos colegios secundarios del pueblo. En este libro de 416 páginas, que trata la historia, geología, antropología, geografía, sociología, cultura, anécdotas, participaron importantes investigadores y vecinos de la región. El capítulo de “Geografía de San Martín de Los Andes” es de mi autoría. Fue un trabajo arduo, maravilloso y ad-honorem. Actualmente se usa en los colegios como libro de consulta.
No quiero saber si escribes sentada, de pie, en computadora a lápiz o en una clásica máquina de escribir. Sé que la narrativa es tu fuerte, y por eso me interesa mucho más que el público conozca como escoges tus personajes y si te has sentido identificada con alguien de ellos al producirse el fenómeno de creación.
El proceso creativo es misterioso. Por supuesto es inherente al espíritu del escritor, a lo vivido, a lo imaginado. Puedo escribir sobre un lugar que nunca estuve, pero si investigo lo voy “viviendo” y puedo describir situaciones como si siempre lo hubiera habitado. A veces me estimula un título para emprender la escritura de un cuento, una imagen, una melodía. A veces en un personaje puede tener destellos de mi personalidad pero creo que ninguno es absolutamente “Yo”. Ernesto, te diré la frase que escribo en mi blog, quizás sintetice el por qué escribo Escribo porque eso me da alas. Puedo volar hacia mis nostalgias, hacia mi interior, abanicar al otro, recorrer el mundo y mirar a GAIA. Escribo porque eso me da otras vidas, con la mía no me alcanza”.
Leí en cierta entrevista que admiras entre decenas de escritores conocidos, a José Martí, como cubano y amante de la literatura e historia de mi País, quisiera que explicaras los motivos de esa admiración con el Apóstol de Cuba.
No puedo dejar de nombrar a Borges, tiene unas metáforas geniales. ¿A quién se le ocurre comparar el color de un atardecer con el paladar rosado de los tigres?
Bueno, de joven era un himno recitar entre los amigos
Cultivo una rosa blanca
En Junio como en Enero,
Para el amigo sincero,
Que me da su mano franca.
Y para el cruel que me arranca
El corazón con que vivo
Cardo ni ortiga cultivo
cultivo una rosa blanca”
Con el tiempo me interesó leer sobre la vida de este prócer cubano . También me fascinó recitar poemas de Guillén, nunca me olvido la impresión que me causaron estos versos de “Mi patria es dulce por fuera”;
Un pájaro de madera
me trajo en su pico el canto;
un pájaro de madera.
Ay, Cuba, si te dijera,
yo que te conozco tanto,
ay, Cuba, si te dijera
que es de sangre tu palmera,
que es de sangre tu palmera,
y que tu mar es de llanto .
Sí, Ana, un poema vertical, de enfrentamiento a la problemática cubana de aquella Cuba dependiente, de aquello que pasó a la historia a partir de Enero de 1959.
¿Cómo ves el desarrollo literario y cultural de la contemporaneidad argentina y en general latinoamericana?
Estimado amigo, estas preguntas me dan temor pues sé que no soy una erudita, te puedo comentar mis vivencias de lecturas. Me subyugó el llamado “Boom” latinoamericano. Leí vorazmente a García Márquez, Cortázar, Fuentes, Vargas Llosa, Donoso, Luego a Alejo Carpentier, César Vallejos, Sábato, Rulfo, Galeano, Manuel Puig más cercanos a Juan José Saer, Abelardo Castillo, Elena Poniatowska, me gusta mucho Gioconda Belli. No sé ¡tantos! No puedo dejar de nombrar a Borges, más allá de su personalidad, su literatura me estremece, tiene unas metáforas geniales.¿A quién se le ocurre comparar el color de un atardecer con el paladar rosado de los tigres? Ernesto creo que Latinoamérica es de una riqueza extraordinaria en cuanto a su cultura y a sus recursos naturales. Para mí es el nuevo faro del mundo ante el cataclismo que estamos viviendo.
¿Crees que el auge cibernético habido en la Literatura desmerece en algo esa alquimia enriquecedora y humana que enaltece y a la vez enriquece los valores humanos?
De ninguna manera, creo que la complementa y la enriquece. Internet es la manera de comunicarse más horizontal y democrática que ha creado la humanidad. Personalmente me ha brindado oportunidades extraordinarias. Si bien he tenido la suerte de haber sido elegida por concursos para distintas antologías en papel y la maravillosa experiencia de obtener un primer premio internacional en narrativa, cuyo premio fue tener mi propia antología de cuentos, gracias a Internet, numerosas revistas literarias editan mis trabajos como por ejemplo tu Revista Guatiní, Hontanar (revista australiana para el mundo hispano), Revista Atticus (Cádiz, España),Narrador.es (España), Letralia (Venezuela) y muchísimas más, además de ofrecerme el invalorable contacto con personas que como tú me enriquecen intelectual y espiritualmente.
¿Audio-Libros o Libros impresos? ¿Por qué?
Hasta ahora libros impresos, no tengo experiencia sobre audio libros. Quizás por que necesito tocarlos, sentir la textura, olerlos. Sí leo poesías, cuentos, biografías. Me cuesta leer novelas en la computadora y aún no tengo un IPAD para saber sobre esa experiencia.
Es profusa tu obra en los medios digitales ¿Propósitos de Ana Ma. Manceda para el 2011?
Bueno Ernesto, es mi deseo poder seguir escribiendo cuentos, es lo que más amo escribir. En el 2010 me dediqué a la poesía pues atravesé penosas circunstancias familiares y era una manera de hacer catarsis. La narrativa lleva muchaelaboración, corrección, es como hacer un edificio. Además debo corregir por enésima vez una novela inédita que espero algún día poder publicarla. Ernesto, quiero agradecerte esta entrevista, me conmovieron tus preguntas pues fue como realizar un viaje relámpago por mi vida sin hacer paradas y sé que de manera subterránea quedaron todos mis amores, mis alegrías, tristezas y lo profundo de la vida. Cuando me jubilé me hicieron un pequeño homenaje de despedida, la música de fondo fue“Gracias a la vida” cantada por Mercedes Sosa. Creo que el llanto de ese momento no fue en vano.
Gracias por tu tiempo estimada colega.
No, gracias a ti, Ernesto.
Westchester, Miami. Enero 8, 2011

domingo, 28 de noviembre de 2010

José Agustin Goytisolo. Poeta y novelista nacido en 1928; representante de una nueva generación de escritores que luchan por la libertad.

Nadie Esta Solo


En este mismo instante
hay un hombre que sufre,
un hombre torturado
tan sólo por amar
la libertad.

Ignoro donde vive,
que lengua habla,
de que color tiene la piel,
como se llama,
pero en este instante
cuando tus ojos leen
mi pequeño poema,
ese hombre existe, grita,
se puede oir su llanto
de animal acasado,
mientras muerde los labios
para no denunciar
a sus amigos, ¿Oyes?

Un hombre solo
grita maniatado, existe
en algún sitio.

¿He dicho solo?
¿No sientes, como yo
el dolor de su cuerpo
repetido en el tuyo?
¿No te mana la sangre
bajo los golpes ciegos?

Nadie esta solo. Ahora,
en este mismo instante,
también a tí y a mí
nos tienen maniatados.

José Agustin Goytisolo. Poeta y novelista nacido en Cataluña en 1928; representante de una nueva generación de escritores que luchan por la libertad.

domingo, 7 de noviembre de 2010

LEYENDAS DE LA PATAGONIA"LOS PASOS DE LOS DUENDES SOBRE LAS HOJAS CAÍDAS DEL OT0ÑO" ANA MARÍA MANCEDA


Bienvenido otoño
LOS PASOS DE LOS DUENDES SOBRE LAS HOJAS CAIDAS DEL OTOÑO
En Antología “ EL COLOR DE LAS PALABRAS” 2009.SAN MARTÍN DE LOS ANDES. FERIA DEL LIBRO 2009 Y ANTOLOGÍA  BILINÜE FRANCÉS-ESPAÑOL"ARCOIRIS 27" EN BIBLIOTECA DE NUEVA YORK.
Autora: Ana María Manceda

Ser docente y atender a una familia no es poca cosa. Llego corriendo a cocinar, luego de tirar la cartera y los libros en un sillón, me coloco el delantal y comienzo a preparar la salsa, luego pondré el agua a hervir para los fideos. Me encanta sentir el olor del ajo, el perejil y el laurel dorándose con la carne picada ¡ Ay! se me fue la mano con la sal ¡ También! Me quedé enganchada con la clase ¡ Cómo me podría sustraer al apasionado mundo del cosmos! ¡Las caritas de los chicos cuando una explica el Big-Bang, la expansión del universo, los cuásares, los agujeros negros!
Al tomar conciencia me admiro de todo lo que podemos hacer las mujeres en una hora ¡ Ni que decir en un día! . Mientras abro la lata de Pomarola recuerdo que tengo que poner la ropa de color en el lavarropas. Con un pie cierro la heladera y cuando paso por un pequeño espejo que coloqué estratégicamente en un lugar aledaño a la cocina me asombra ver mi imagen. Antes de volver al colegio por la tarde, necesito un buen retoque, con este aspecto no puedo presentarme ante los alumnos.
Todo listo para comer, escucho la puerta, suena el cencerro de bronce, seguramente es mi eternidad. Siempre me emociona su llegada. ¡Lucio fue tan esperado!¡ Lo amo tanto!. Como todo pre-adolescente tiene días que está comunicativo y otros que las únicas palabras son; _ Bien; - Nada. Lo que sí le gusta y se devora es lo que cocino. Su padre llega más tarde y la vorágine cotidiana nos envuelve. Hoy es un día que no charla mucho, está pensativo, me sumo en mis pensamientos. ¡ Hm! Por la tarde tengo que dar fotosíntesis _ ¡ Chicos, este proceso es la base de la vida! Sin las plantas en el planeta no existiríamos, las hojas poseen clorofila para captar la luz del sol y las raíces absorben el agua de la tierra, con estos elementos... _¡ Mami....Fito escuchó a los duendes...! Mi mente parece un torbellino y aterriza.
_ Perdón hijo ¿ Qué me decías?.
_ Ves, después me decís que no te cuento nada.
_Bueno...bueno, te pedí disculpas, por favor explicame lo de los duendes.
_ Lo que pasa es que a vos no te gusta ir de campamento.
¡Hm! Pensé en mi pobre columna, en mi cómodo colchón y todo lo demás que necesitaba para el bienestar.
_ Lucio, sabés que los fines de semana corrijo trabajos, el tiempo me es escaso.
_ ¡ No! A vos te gusta estar con los libros, además no creés en los duendes para vos si todo no está comprobado no existe.
Me sentí angustiada y culpable, como todas las madres que trabajan.
_No es tan así Lucio, por favor, contame la historia de los duendes. Su cara se iluminó.
_ La Abuela de Fito, que tiene ciento tres años, cuenta que los duendes que andan por el bosque, son pequeñitos, como gnomos. Resulta que una vez Dios tenía un ayudante que era su mano derecha pero éste era muy ambicioso y egoísta, él quería tener todo el poder. Dios, enojado, lo echó del cielo y al cerrar las puertas quedaron fuera muchos ángeles que seguían al malvado. Al vivir tanto tiempo en la tierra éstos perdieron sus alas, ahora vagan arrepentidos por los bosques. La abuela vivió siempre en el campo y dice que los vio, ahora que no se puede mover vive en el pueblo, pero Fito fue de campamento con los padres y me juró que los escuchó.
Seguimos charlando sobre el tema, en esta zona de la Patagonia es muy común escuchar leyendas de origen mapuche, historias de ovnis u otras con matices mágicos. Llegamos a un acuerdo, el próximo fin de semana largo iríamos de campamento ya que pronto llegaría la temporada de lluvias y nevadas.
Camino hacia la escuela se mezclaban en mi mente dos temas; la fotosíntesis y el campamento...¡ Uy...uy..! Utensilios, víveres, antiflamatarios. En fin, debo dejar de rumiar los preparativos y poner manos a la obra. En algo tenía razón mi hijo.
Y llegó “ El Gran Día”, elegimos Semana Santa, que para nuestra suerte cayó los primeros días de abril. San Martín De Los Andes es muy estable, climáticamente hablando, para esta época, noches y mañanas frías, soleadas y tibias a la hora de la siesta. El colorido impresiona los sentidos, uno se enfrenta con luminosos colores verdes, ocres, rojos, amarillos... el cielo azul...muy azul.
Durante el trayecto a Yuco, lugar elegido para acampar, observamos con detenimiento el paisaje. El Cerro Chapelco empieza a mostrar manchones de nieve y los senderos del bosque se alfombran de Otoño. Ni bien llegamos nos dedicamos a armar la carpa, el tiempo apremiaba, teníamos que ganarle al crepúsculo. En realidad este trabajo no me gusta mucho pero es tanto lo que hay que hacer y el entorno es tan bello que mi fastidio se esconde en las tareas. Sammy, la perrita Fox_terrier, tan querida por nosotros, corre como loca hasta el lago y vuelve alegre a recibir mimos para luego retomar su circuito. Los animales captan de manera extraordinaria la libertad de la naturaleza.
Desde la entrada a la carpa se ve el majestuoso lago Lácar ¡ Cuánta belleza y misterio encierra! Dejo volar mi mente recreando la época de las glaciaciones que lo formaron y una agradece que el destino nos haya traído millones de años después a vivir en esta geografía. Hay que hacer la hoguera, Lucio y su padre buscan ramas para alimentar el fuego. Preparo el mate, lo compartiremos junto a la fogata mientras se hace la comida, la noche se está anunciando y el frío también.
Comemos cordero con papas, a la olla y bien condimentados, bebemos vino, gaseosas y charlamos. Las ideas surgen como una lluvia benefactora, nos olvidamos de discutir sobre la economía hogareña, la ropa tirada, los platos sucios. Conversamos sobre leyendas, sobre el “ Cuero del lago” que muchos nativos vieron flotar en distintas épocas, de los ovnis que estacionan detrás de algún cerro, o de los que salen velozmente desde las profundidades del lago. No puedo con mi genio y al mirar el cielo espectacular, con la Cruz Del Sur indicando soberana nuestro hemisferio, pienso en voz alta lo maravillosos que es estar viajando en esta nave azul, acompañando al sol en su viaje por el espacio ¿ Qué seres de otras galaxias o desde la nuestra, nos acompañarán en este fascinante deambular por el cosmos? Los ojos de mi hijo se encuentran con los de su padre, cómplices, como resignados a esta mujer educadora. Luego, el silencio. Al acostarnos solo se escucha el murmullo del bosque.
La mañana nos sorprendió muy fría, vigorizante y le devolvimos la sorpresa con nuestras risas, no es común que despertemos con tan buen ánimo, siempre apurados y conscientes de nuestras obligaciones. Sammy, feliz con los paseos. Lucio y su padre tratando de aprovechar los últimos días de pesca permitida. Me deleito observando la vegetación, la riqueza de este bosque patagónico, la mente medita y goza.
En vísperas de nuestro regreso al hogar decidimos como cena de despedida asar las truchas pescadas. ¡ Un manjar! Luego de las tareas posteriores a la cena nos preparamos para dormir, hacía frío, me acerqué para abrazar el cuerpito caliente de mi hijo ¡ Doce años! ¿ Cuántas ilusiones jugarían en su cabeza? El tiempo pasaba y seguía abrazada a él, pensaba que la rutina no nos permite preguntarnos estas cosas ¿ O será que el futuro nos da cierto temor? Los padres siempre estamos ayudándoles a construir su propio destino pero pocas veces tratamos de conversar con ellos sobre sus sueños, sus anhelos, sus miedos. Es como si quisiéramos empujar el tiempo, pero en realidad ellos nos necesitan¡ Ya!¡ Ahora!
Mi marido dormía y Sammy estaba descansando arrollada a los pies de Lucio, cuando en el silencio de la noche se escuchó el crujir de las hojas sobre el suelo otoñal. La perra se incorporó, movió las orejas como buscando la dirección de los sonidos. Lució se sentó como un resorte y me miró, nuestras miradas se cruzaron y recordé que se parecían a las milagrosas miradas de ese único e irrepetible momento en que lo amamantaba. Con una voz casi quebrada me dijo. _ ¡ Los duendes! . Escuchamos juntos, abrazados, cómo los reposados pasos hacían sonar las hojas, como teclas de un piano. Luego se alejaron, suavemente, dejándonos una milagrosa melodía en nuestros oídos y en nuestros espíritus. Lucio seguía mirándome, en ese momento quise atrapar el instante en que su niñez huía hacia la adolescencia y supe que sea cual fuere su destino, jamás olvidaría que cuando escuchó el paso de los duendes sobre las hojas caídas del Otoño, estaba abrazado a su madre.

jueves, 4 de noviembre de 2010

La biblioteca: MANCEDA, Ana María

La biblioteca: MANCEDA, Ana María: "Ana María Manceda Tucumán-Argentina//San Martín de los Andes-Neuquén-Argentina Libros publicados: Derrumbe y otros cuentos (Premio Inter..."


data:olderPageTitle

miércoles, 3 de noviembre de 2010

POLVO DE ESTRELLAS EN MIS MANOS. ANA MARÍA MANCEDA. ESCRITORA PATAGÓNICA





Cuando estuve cerca del río

soberbio, creyéndose mar

no lo supe valorar.

¿Qué haría el mar sin los ríos?

La luna llena cegaba

luego el descubrimiento

existían otras regiones, otros fantasmas

existían otros olores y la asepsia...

El desgarro y la esperanza.

tuve en mis  dedos estrellas

que jugaban a huir

hoy las tengo aferradas a mis puños

¡ Me iluminaron de tal manera!

Ahora lo sé

Quizás perdí la pericia del juego

Una estrella que salta titilando

Y mis dedos buscan su salto

Así es ahora...

Tengo polvo de estrellas en mis manos.


------------------------------------------------------------------------------------------











sábado, 30 de octubre de 2010

HOMENAJE A MIGUEL HERNANDEZ A LOS 100 AÑOS DE SU NACIMIENTO.


    JURAMENTO DE LA ALEGRÍA

Sobre la roja España blanca y roja,
blanca y fosforescente,
una historia de polvo se deshoja,
irrumpe un sol unánime, batiente.

Es un pleno de abriles,
una primaveral caballería,
que inunda de galopes los perfiles
de España: es el ejército del sol, de la alegría.

Desaparece la tristeza, el día
devorador, el marchitado tallo,
cuando, avasalladora llamarada,
galopa la alegría en un caballo
igual que una bandera desbocada.

A su paso se paran los relojes,
las abejas, los niños se alborotan,
los vientres son más fértiles, más profusas las trojes,
saltan las piedras, los lagartos trotan.

Se hacen las carreteras de diamantes,
el horizonte lo perturban mieses
y otras visiones relampagueantes,
y se sienten felices los cipreses.

Avanza la alegría derrumbando montañas
y las bocas avanzan como escudos.
Se levanta la risa, se caen las telarañas
ante el chorro potente de los dientes desnudos.

La alegría es un huerto del corazón con mares
que a los hombres invaden de rugidos,
que a las mujeres muerden de collares
y a la piel de relámpagos transidos.

Alegraos por fin los carcomidos,
los desplomados bajo la tristeza:
salid de los vivientes ataúdes,
sacad de entre las piernas la cabeza,
caed en la alegría como grandes taludes.

Alegres animales,
la cabra, el gamo, el potro, las yeguadas,
se desposan delante de los hombres contentos.
Y paren las mujeres lanzando carcajadas,
desplegando su carne firmamentos.

Todo son jubilosos juramentos.
Cigarras, viñas, gallos incendiados,
los árboles del Sur: naranjos y nopales,
higueras y palmeras y granados,
y encima el mediodía curtiendo cereales.

Se despedaza el agua en los zarzales:
las lágrimas no arrasan,
no duelen las espinas ni las flechas.
Y se grita ¡Salud! a todos los que pasan
con la boca anegada de cosechas.

Tiene el mundo otra cara. Se acerca lo remoto
en una muchedumbre de bocas y de brazos.
Se ve la muerte como un mueble roto,
como una blanca silla hecha pedazos.

Salí del llanto, me encontré en España,
en una plaza de hombres de fuego imperativo.
Supe que la tristeza corrompe, enturbia, daña...
Me alegré seriamente lo mismo que el olivo.

Miguel Hernández, 1937

miércoles, 27 de octubre de 2010

"><meta name="google-site-verification" content="F73lRU28R23fEqOQ5sj-aDbIA0_CY-GcbWGRtssS9Vk" />